domingo, 28 de agosto de 2016

Mindfulness, Nada y Cristo






"Cómo Mindfulness cambió mi vida". ¿Quién no lo ha leído en algún sitio? Si lees una revista de tendencias, o de salud física y/o mental, o el típico magacín dominical, te toparás con esa palabra que está de moda desde al menos un par de años. La terminología de moda en la psicología para masas va y viene, hasta hace no mucho era el Flow -o "estar en la Zona"- y ahora es ésta, que igualmente luce una coartada orientalizante. Así, no es extraño que los centros que imparten yoga en las ciudades occidentales lo hayan incluido rápidamente, como técnica o terapia de meditación, para así mejorar su gancho comercial. Nos comentan que viene bien para todo el mundo, que los de Silicon Valley lo practican con fervor, que está detrás de esa marca deportiva o de aquel éxito comercial, que da un impulso a nuestra vida, favorece nuestra paz interior y nos lleva a vivir más y mejor el presente, liberándonos de la carga del pasado y de la previsión del futuro.

En No es el cuerpo, es la mente (2016) el saltador olímpico Javier Illana presenta el concepto de Mindfulness en el ámbito deportivo nacional como una eficaz ayuda para mejorar el rendimiento deportivo pero también, y no menos importante, para afrontar las contrariedades que nos puedan surgir en nuestro camino (severas lesiones, en el caso de Javier). Pero ya antes en las librerías y stands de grandes superficies figuraba un libro que puede considerarse introductor de ese concepto-disciplina en nuestra cultura, Focus (2013) de Daniel Goleman. El autor Goleman es responsable de la difusión global del concepto de inteligencia emocional, en dos libros de 1996 y 1998 que se han convertido en pequeños clásicos, y cuya influencia reconozco en mi opinión sobre los tests de cociente intelectual. Dejando aparte algunos tics progres, su lectura es recomendable para los interesados en el rendimiento intelectivo.

Focus manifiesta el interés de Goleman en la meditación, práctica que observa diariamente. La meditación es una metaconciencia. Es decir, la meditación no consiste en dejar que la mente divague a su aire sino algo muy distinto: concentrarse en el mismo proceso de pensamiento, atender a la atención misma, percibir que percibimos, enfocarnos en nuestro enfoque. La meditación no consiste, pues, en "no hacer nada" sino en una práctica, en un "hacer algo". La meditación puede ser una tarea muy dura, de tal manera que durante las primeras sesiones nuestra mente procura escapar de ella, dejarse llevar. Un ejemplo clásico es el de las respiraciones conscientes. Consiste en contar un número de respiraciones, por ejemplo unas veinte, y darnos cuenta de cada detalle de cómo respiramos. Lo habitual es que a la cuarta o quinta inhalación de aire nuestra mente se escape hacia otro tema. Con la práctica meditamos mejor y divagamos menos, pero no necesitamos práctica para dejar volar la mente. 

Es por eso que la meditación no es exactamente, ni necesariamente, "relajante". Más bien diría que es liberadora. Si estás desorientado, te orienta. Si estás aturdido por muchos estímulos, te centra en algo concreto. Para Goleman, y estoy muy de acuerdo, la concentración es clave para el éxito y la excelencia. La metáfora de la lupa concentrando la luz solar en un punto de ignición me parece muy didáctica. Ser una persona de esfuerzos concentrados, y no un diletante saltarín que no profundiza en nada, es algo que quiero para mí, de ahí mi nick.

El origen de esta técnica es oriental. Denominada sati en pali, o smrti en sánscrito, proviene de la popularización en ambientes occidentales de los rudimentos de la práctica budista, concretamente de la meditación Vipassana, derivada del budismo Theravada u ortodoxo. Dado que la escuela Theravada se ha hecho fuerte históricamente en el subcontinente de Indochina, no resulta extraño que como consecuencia de los intervencionismos japonés, francés y useño en esa región hasta bien avanzado el siglo XX se diese como resultado el interés por el budismo en las metrópolis capitalistas y la infiltración discreta de su práctica en los círculos de la clase media y media-alta.


Ilustración, tan excelente como desmelenada, del orientalismo entendido a la occidental. No me consta el autor.

Ilustraciones del estilo de la anterior calaron con fuerza en el imaginario juvenil, y no tan juvenil, de la sociedad opulenta europea y useña. Si los orientales tienen sus versiones del cristianismo, también los occidentales tenemos la nuestra de lo oriental, aderezada con aportes propios, incluido el color añil del orgón de Wilhelm Reich y las estructuras fractales de Benoit Mandelbrot. Puestos a citar hebreos, digamos que también el introductor de la Mindfulness en los círculos académicos occidentales pertenece a esa peculiar, fecunda y ubicua minoría: Jon Kabat-Zinn. Nacido en 1944 de padre científico y madre artista, parece que siempre tuvo en mente conseguir la armoniosa fusión entre ambos mundos, la investigación y la creación, el dato objetivo y el símbolo, lo real y lo imaginado, lo austero y lo poético. Llevamos desde hace tiempo divididos espiritualmente en lo que Charles P. Snow las dos culturas, la dicotomía entre ciencias y humanidades así como la necesidad de superarla para vivir un mundo mejor y una vida mejor. Kabat-Zinn, no me cabe duda, se alinea en ese combate por armonizar ciencia y espíritu.

Kabat-Zinn, biólogo molecular por el prestigioso MIT, se interesó por la meditación y por la espiritualidad zen gracias al proselitismo de Philip Kapleau, iniciado useño en las corrientes budistas niponas que al regreso a su patria fundó en Nueva York el Rochester Zen Center en 1965. Después nuestro hombre trabó contacto con la Insight Meditation Society (en Barre, Massachusetts: curiosamente, no nos moveremos de la Costa Este), fundada por tres judíos useños adeptos a la escuela Theravada: Joseph Goldstein, Sharon Salzberg y Jack Kornfield. En esa organización llegó a impartir cursos. Después comenzó a volar por su cuenta. En 1979 abrió una clínica de control del estrés, bajo el manto protector de la Universidad de Massachusetts, y comenzó a poner en práctica la idea de que la meditación inspirada en la técnica Vipassana podía abordarse de manera científica y, más aún, podía despojarse de su origen religioso-trascendental hasta hacer de ella una práctica laica. Progresivamente su idea comenzó a cuajar, un segundo centro de meditación bajo parámetros científicos y la publicación de libros, el segundo de los cuales le dio relevancia nacional:


Publicado en 1994, su título se inspira en un aforismo atribuido a Confucio.

Mindfulness consiste en una atención plena. La conciencia humana, especialmente la del urbanita insertado en un contexto occidental postmoderno, está anegada por una riada de pensamientos, percepciones, formulaciones, estímulos, creencias, miedos, anhelos y condicionamientos de toda laya. La Mindfulness o atención plena nos abstrae de esa pavorosa corriente, permitiéndonos ver desde fuera nuestros procesos mentales. Sólo con eso, con algo tan sencillo como abstraernos de ese Devenir recordando que somos un Ser, ganamos en serenidad. La idea está en aprovechar en nuestro favor los procesos mentales que generamos, no en contra nuestra. Y eso  pasa primeramente por no dejarnos ahogar por ellos.

Es importante entender que sólo debemos preocuparnos, y ocuparnos, de aquello sobre lo que tenemos control. Preocuparse por cosas que no puedes cambiar es necio y contraproducente porque genera un estrés gratuito. Es mejor aceptar sin resignarse. La Mindfulness favorece el control de lo que nos es más propio: nuestra vida interior, nuestro espíritu. Quien se controla mentalmente tiene mucho ganado.

Gracias a Kabat-Zinn, el concepto se ha popularizado y ramificado. Se emplea Mindfulness en distintas terapias contra la depresión y el estrés, así como para la modificación de conductas. También se ha empleado para dolencias que pudieran tener un nexo psicosomático, como posiblemente la psoriasis. En general la observación clínica por ahora  no liga su práctica a la prevención o curación de enfermedades somáticas, aunque pudiera tener efectos positivos en algunas como el Alzheimer y funciona como paliativo de síntomas de algunas enfermedades, aunque es materia de discusión si supera o no al efecto placebo.

La singularidad de la Mindfulness en el contexto de la sociedad occidental estriba en que se ha despojado, de un modo casi completo, de su origen religioso y trascendental. Es una técnica sapiencial como muchas otras, que se emplea y se justifica en función de su eficacia, no de su correcta incardinación en un conjunto sistemático y ordenado de creencias. ¿Es eso criticable? ¿Es la impía desnaturalización de una doctrina tradicional, o se trata de una sana señal de pragmatismo en un mundo globalizado donde cada uno de nosotros puede "picotear" trozos de cualquier religión, cosmovisión o ideología, tomando lo valioso sin necesidad de tener que asumir la totalidad del conjunto en que se inserta? Hacer meditación sin ser budista, ir a procesiones sin ser católico, ayunar en Ramadán sin ser musulmán .... ¿síntoma de inautenticidad posmoderna, o sensatez adaptada a la realidad?

La pregunta tiene su miga, y más cuando constatamos que en el mundo cultural occidental no ha habido tradicionalmente ese tipo de doctrinas y técnicas. Hemos tenido que ir al otro extremo del planeta para tomarlas e injertarlas, clínica o magufamente, en nuestras sociedades. De nada sirve fantasear sobre si Buda tenía los ojos azules ni disquisiciones de similar naturaleza: Europa no tuvo budismo. La cristianización del continente supuso la erradicación, o el desvirtuamiento, de las doctrinas mistéricas de la Antigüedad. Eso ni es bueno ni es malo. Es. Por eso no nos ha llegado una, digamos, "Mindfulness europea" de tiempos pasados.

Sí nos han llegado retazos de algo así, en el corpus aforístico de la sabiduría popular. Supongo que todos conocemos un método bastante eficaz para superar un brote de ira que nos lleve a un comportamiento necio con funestas consecuencias: contar hasta diez. El calentón del momento, si no tiene una raíz que lo justifique, se desvanece simplemente con algo que parece tan bobo como contar hasta diez. O respirar hondo. La angustia, ya lo dice la palabra, implica que algo en nosotros se ha angostado: nuestro canal de respiración. Si respiramos fuerte como si quisiéramos atravesar los pulmones por abajo y llegar al intestino, la angustia desaparece. Si echamos los hombros atrás nos sentimos instantáneamente mejor. Bueno, pues todas esas cosillas son Mindfulness europea que hemos heredado por la sabiduría de las abuelas. Sí, pero menos es nada.


El rosario de los hinduistas. Visto en Pinterest.

En el mundo cristiano europeo, y más concretamente en el católico, ha existido la meditación. Seguramente os habréis fijado en la identidad de base que hay entre un rosario católico y un yapa mala de los budistas, hinduistas y algunas corrientes sijs, una sarta de piezas de madera redondeadas que el orante pasa con los dedos según hace sus oraciones. Ambos mundos culturales comparten la idea de que para meditar bien es necesario que el ego se haga a un lado, y una técnica eficaz es aturdirlo. Mediante oraciones salmódicas y monótonas, durante mucho tiempo, muy continuadas, y cuanto más farfulladas y monótonas mejor, el ego capitula y abre sus puertas para pasar a un estadio más avanzado de meditación. El rosario católico tiene 59 cuentas (hay rosarios abreviados de diez cuentas, que se ponen como un anillo en el dedo, llamados decenarios), y para pasar una hay que rezar un Padrenuestro, una Gloria y diez Avemarías. Tras esas monótonas recitaciones el organismo del orante está hiperventilado, con los miembros sedados y la mente lista para experiencias extáticas. Para la mística católica el punto más alto de la meditación supone atravesar varias barreras, caracterizadas por una atención plena en un determinado punto, como pudiera ser un misterio de la fe, hasta llegar a la experiencia de la cercanía de la Divinidad, cantada con fervor por nuestro san Juan de la Cruz, y ante la que no se pueden articular razonamientos ni silogismos sino lo que la santa Juana de Chantal llamó oración de simplicidad. Llegar al atman en versión occidental. El paralelo con la meditación oriental es plausible.

Los místicos cristianos nos resultan quizá menos saludables que los místicos orientales hinduistas, taoístas y budistas. En numerosas ocasiones el misticismo cristiano se ha perdido por vericuetos disparatados y abiertamente insanos. Pero también un misticismo cristiano sensato y sin exageraciones nos cae mejor, por decirlo así, que el ensimismado misticismo oriental. Un místico oriental, en el fondo, es un egoísta. Se centra en el estudio de su ego. Sin embargo el místico cristiano es altruista. Intenta dar con el Otro divino, y se vuelca en ayudar al prójimo. No da vueltas como una peonza sobre sí mismo y su mismidad. Además el místico oriental quiere llegar a la unicidad del Ser, el atman, hacerse uno con el todo, que desaparezcan las dualidades porque generan sufrimiento, y diluirse en un nirvana indiferente. Eso nos repugna en nuestra alma porque sabemos que las dualidades y los polos opuestos son la vida y la generación de vida, y no queremos renunciar a nuestro ser y a nuestra personalidad aunque haya una parte de sufrimiento en nuestra naturaleza. El místico oriental meditando con los ojos cerrados bajo un árbol pipal, incapaz de transformar el entorno que le rodea y rendido incondicionalmente ante la injusticia que sojuzga a sus congéneres, es una imagen antipática. Son cosmovisiones distintas, no queremos la cosmovisión budista para nosotros, sólo aprovechar flecos de ella para nuestro bien, como la Mindfulness. En ese caso, pues, bendito posmodernismo.


 Ilustración de una rueda de reencarnaciones en estética Hare Khrisna. No me consta el autor. Obsérvese el hilo azulado que interconecta todas las etapas de una misma vida.

 La rueda de reencarnaciones es una de las claves para entender la mística oriental y su despojamiento. Según esa idea, uno no nace por primera vez sino que se reencarna tras una vida pasada, a la que antecedió otra, y otra a ésta, así remontándonos hasta los orígenes, si es que los hubo y no estamos hablando de una rueda eterna, sin principio. La vida va fluyendo, o samsara, en esa rueda que va de los devas hasta los insectos y las formas más modestas de vida. Uno se puede reencarnar en una entidad mejor o peor, en función del karma o retribución por lo que hizo anteriormente, la responsabilidad acumulada en vidas anteriores. La solución para salir de esta rueda, que es una prisión, es limpiar el karma de manera que se llegue al atman y la unicidad con Brahma. Entonces la rueda se detiene y no se renace. Uno deviene alma pura universal, en la que el alma individual desaparece como una gota de agua en el océano.

El concepto de culpa no puede ser igual al que tenemos en nuestra sociedad. Desde el punto de vista cristiano, la culpa es individual, por los propios actos conscientes. Es una culpa personalizada. Desde el punto de vista del progresismo ahora imperante, la culpa es colectiva, pues la tiene un conjunto de personas, los varones blancos heterosexuales, responsables de todas las maldades habidas y por haber. En el caso de la mística oriental reencarnacionista, la culpa es difusa, inconsciente y continuada.

Las creencias reencarnacionistas, todavía hoy con numerosos adeptos (no conozco estadísticas oficiales pero he leído más de una vez que una cuarta parte de los occidentales cree en esa patraña), son uno de los más ambiciosos y logrados ejercicios de ingeniería social de la historia humana. Con ellos se sometió a todo un subcontinente, la India, a la dominación de los arios. La explotación de una mayoría poblacional por una minoría de castas se justificaba así. El explotado no lo era por la vileza y la holgazanería del poderoso, sino por unas supuestas culpas pasadas imposibles de recordar, de manera que había que aceptar la situación presente, agachar la cabeza y procurar limpiar el karma para asegurarse una existencia más vivible en reencarnaciones futuras hasta poder finalmente desvanecerse en el alma universal colectiva.


 Visto en Pinterest.

Para Gilles Lipovetsky, según su afamado ensayo de 1983, vivimos en la era del vacío. La cosmovisión del occidental medio no está atiborrada de dioses y demonios como la de un adepto tradicional al hinduismo. Está algo hueca. Ha trabado conocimiento con la Nada. El vacío, según el pensador francés, proviene del marcado individualismo de nuestra sociedad actual, que nos ha llevado a un narcisismo y un humorismo agotadores. Recoge la vibración existencialista de otros autores franceses, según la cual nuestra visión de nosotros mismos como sociedad posmoderna es la de que hemos sido arrojados a la vida. Sin ataduras, sin tradición, sin casta, sin linaje, sin clase. Libérrimos como amebas flotando en el éter. El existencialismo exige, para evitar caer en el absurdo, que demos un sentido a nuestras vidas. Pero hacerlo es muy costoso, lleva mucho trabajo y muchos tropiezos. Antes era más fácil, porque cada sociedad tenía un conjunto más o menos maduro y aquilatado de valores, que funcionaban como ataduras para el individuo pero que calmaban su ansiedad. Ahora no podemos. No creemos en nada. Nos estamos asomando a la Nada. Y nos hace temblar. La Nada nos produce náusea, angustia, vértigo. ¿Es esto todo? ¿Venimos y morimos, y ya está?

Antes vivíamos según el teocentrismo. Un dios ocioso, algo caprichoso y tiránico que nos exige continua adulación (en realidad un trasunto de los déspotas próximo-orientales) ha creado el Universo, del que conoce cada detalle, incluido su futuro. Esa cosmovisión entró en crisis tras dos milenios funcionando bien, siendo sustituida por el antropocentrismo: el hombre es la medida de todo, todos los valores nacen de él y no de una fuente externa divina. El hombre es lo mejor en el mejor de los mundos posibles. También entró en crisis, al sabernos una especie más amenazada de extinción como cualquier otra especie, en la superficie de un planeta que gira alrededor de una estrella más en algún punto del Universo. Ni Dios es el centro, ni nosotros. La solución para el marasmo del antropocentrismo se ha bifurcado: o mejorar al hombre para hacer de él un dios (transhumanismo), o centrar nuestra adoración en alguien distinto de Dios y del hombre: en el Ungido (cristocentrismo, mi propuesta para la Humanidad). Mientras no consigamos centrarnos, seguiremos hastiados, mareados y angustiados por la Nada, como los habitantes de Fantasia.

Eso ayudaría a entender, en el fondo, el porqué del éxito de la Mindfulness. Al centrarte en la realidad de ahora, al enfocar tu atención en este momento preciso, sin preocuparte de más allá, pierdes de vista el objeto profundo de tu angustia: la Nada. Algo de eso puede haber en otras técnicas motivacionales. Decía Jung que, también en el fondo, los casos de neurosis que había conocido en su desempeño profesional respondían a algo tan hondo como el sentido de la existencia, tenían una raíz religiosa última por laicos que fuesen los neuróticos que acudían a él.

Pero la Nada ¿qué es? Un concepto, una idea. No es una realidad. No hay cosa que sea "nada". La Nada no tiene existencia en nuestro mundo, por lo cual es tonto preocuparse de ella. El cero es un número de valor extraordinario para el desarrollo de las matemáticas, pero por lo general nos encontraremos con pocos ceros, o ninguno, durante nuestra vida. Es una abstracción, útil para razonar, que no debe causarnos ningún pesar.

La Nada es en sí contradictoria. Su étimo es res nata, cosa nacida. Por tanto su significado siempre es algo existente, lo cual la anula como concepto. Antes yo me angustiaba por la Nada, hasta que me di cuenta de por qué. Yo visualizaba la Nada. Para mí era una superficie cilíndrica, satinada y brillante, visible sobre un fondo oscuro. Es decir, para mí la Nada era algo. Y al ser algo, la paradoja destruye la Nada, devolviéndola a la inexistencia. La Nada provoca desazón en quien piensa en ella precisamente porque no puede visualizarla, y si la visualiza como es mi caso la aniquila como idea. Es erróneo pensar en la Nada salvo como concepto imaginario al igual que sería erróneo hacerlo con el conde Drácula. Si se hace, conduce a la desazón.

Nosotros somos vida. Somos hijos de hijos de hijos de hijos desde el comienzo de la vida. Estamos conectados a ellos. No somos ninguna reencarnación, sino que somos la frontera de la vida misma, su vanguardia, su avanzadilla. Somos pioneros de algo que viene detrás. No estamos solos. No hay Nada que temer. Hay otros entes que surcan el Universo: tampoco ellos son Nada. Hay valores que nos sobreviven. Lo mejor de nosotros nos sobrevive. Lo supe cuando murió mi abuelo, a quien estaba tan unido. Lo mejor de él (el trabajo que realizó, el afecto que nos profesó, la bondad de que hizo gala en vida) se quedó con nosotros, entre nosotros. Ésa fue una gran enseñanza. Lo mejor de ti no te lo puedes llevar. ¡No te puedes llevar ni siquiera el dinero! Se queda  todo aquí para el futuro, mientras tú te diriges a la Casa del Padre. Ars longa vita brevis decía el clásico.

Pero puede que seas reticente. Puede que tiembles pensando que todo lo que tú eres, tus pensamientos, tu visión de la existencia, tus aficiones, tus amores .... se desdibujará al llegar la muerte, como lágrimas en la lluvia que diría Roy Batty.


Autor: Alex Grey. Cristo Cósmico, o interpretación artística del Ungido para la Era Global Espacial.


Frente a la Nada, está Cristo. Frente al vacío que aturde, marea, nos hace trastabillar y nos revuelve el estómago, Cristo es la roca firme que no tiembla aunque nosotros temblemos. La Nada no deja puntos de apoyo visibles; sin embargo en Cristo podemos anclarnos con seguridad de que no nos soltaremos. Quien se ancla al Cristo, no muere para siempre. Sigue en Su seno. Nuestro cuerpo se descompone y nuestra alma-nube queda desactivada, anclada a Él, asegurada a Él, con la promesa de que la bondad y el esfuerzo son fructíferos, merecen la pena. La reencarnación afirmaba que teníamos vidas pasadas, de las que apenas podíamos recordar nada. El Ungido nos ofrece vidas futuras, de las que se nos permite entrever que podríamos ser como Él. Así que deja de lamentarte, cierra la boca y ponte en la buena dirección.

¡Salud! Sic vidi res.

46 comentarios:

  1. Qué tal hombre- lupa, muy buena entrada; me quedé pensado en los conceptos de nada e infinto; en sus usos por parte de la física,la matemática, la filosofía, etc.¿No habremos disociado innecesariamente,en los últimos siglos, ciencia y religión?

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    1. Hola, gracias. ¡Y tan innecesariamente! Hay tantos que no han entendido que tanto el raciocinio como el misterio numinoso son partes de nosotros mismos, que si nos quitan la una o la otra nos castran espiritualmente, que si disocias partes constitutivas de ti mismo te disocias a ti mismo ....

      El problema de las religiones es que se han comportado como el racionalismo ahora. Han intentado explicar el Misterio tremendo y fascinante que decía Otto. El racionalismo ha querido domar ese Misterio diciendo que no existe o que obedece a causas cuantificables a la malthusiana o a la darwiniana. Antes, las religiones han querido domarlo explicándolo a su manera, como mera voluntad divina. Ambas posturas, aparte de muy limitadoras y castrantes, son bastante parecidas entre sí.

      Debemos superar ese paradigma. La Mindfulness va por ahí, no ya porque haya "cosas aprovechables en la religión para el siglo XXI" sino porque nos indica que nosotros los humanos nos orientamos al infinito.

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  2. Así que de ahí te viene tu nombre... Quedaba más chulo Hombre-Láser, ¿no te parece? XD

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    1. Suena demasiado prepotente ;-) La lupa es un instrumento más entrañable, por Sherlock Holmes, los experimentos infantiles y todo eso.

      Supongo que ya habré dicho en alguna ocasión que Gardner es por Martin Gardner.

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  3. Yo perdi el respeto por los ascetas despues de ver Simon del desierto. Siempre habia querido ser uno, pero esa pelicula me hizo ver que no era mejor que los demas y que solo buscaba alejarme por que le tenia miedo a la vida. Ahora siento mayor admiracion por griegos como socrates y los cinicos los cuales buscaron la sabiduria en medio de la gente.Bueno todo esto era para sugerir que hay una fuente mas rica de sabiduria en el antiguo mundo greco-romano que en las filosofia orientales.

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    1. Esa peli está muy fechada en el tiempo, era normal ya por entonces interpretar la mística a lo progre.

      Eso sí, no vas a entender el mundo subido a un estilo. Quizá a ti mismo sí, pero para ese viaje hay alforjas menos pesadas.

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  4. Alex Grey, ¿te mola pues la música de Tool, a quien ha ilustrado bastantes álbumes?
    Por cierto, de los artículos más lisérgicos tuyos que he leído. Y eso tuyo que enlazas sobre no creer en el CI todavía más. Pero interesante igualmente ;)
    Saludos

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    1. Es imposible que Tool no gusten ;-)

      Creo que ahora vendrá una racha de artículos razonables XD

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  5. Hola Hombre Lupa.

    He intentado hacer meditación en algún momento pero me cuesta mucho concentrarme. ¿Qué método usas tu para conseguirlo? ¿Crees de verdad que puede hacer cambios importantes en la mente?

    Por cierto me leeré la entrada que has puesto de enlace "Por qué soy cristocéntrico" pero me sorprende ese paso tuyo hacia el cristianismo cuando tiempo atrás lo rechazabas, no se suelen dar muchos casos así y menos hoy en día.

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    1. Sí, sin duda produce cambios, incluso a nivel fisiológico.

      Hay unas cuantas técnicas. A mí me gusta la de la ola. Me imagino en Bastiagueiro, una playa que me gusta, flotando en el agua y viendo cómo las olas se acercan. Cada ola me hace subir y luego bajar cuando se va a romper contra la playa. Cada ola es más alta que la anterior y me hace subir más para luego bajar más. Así hasta que llega la última ola, inabarcable, alta hasta el cielo, y me traga. En ese momento estoy en frecuencia alfa, listo para meditar.

      Hay que practicar. Lo he explicado muy deprisa.

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    2. Prefiero el cristianismo a cualquier tipo de paganismo, y no digamos al islam. También prefiero el espiritualismo del New Thought. En realidad no me considero cristiano, sino cristocéntrico. Dentro de poco dedicaré artículo a eso, porque no sé si mi postura ha quedado muy clara y lo considero importante.

      El cristianismo contiene un núcleo de verdad, que es el Ungido, y una realización histórica muy alejada de él, pero aun así preferible a la decadencia pagana del final de la Antigüedad. Tendré que explicarme bien en ese artículo. ¡Salud!

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  6. Hola Hombre-Lupa:
    ¿Qué pasó con el "próximo" artículo de californismo y porno que salía a la derecha? ¿Has decidido desecharlo?

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    1. Hola, lo he pospuesto.

      Estoy demasiado fascinado por California. Me ha atrapado con su pegajoso hechizo. Llevo una temporada pensando en californiano :-P

      Es lo que hay.

      El transhumanismo necesitará tres entradas, y después hablaré del porno y del lobby gay. Si encuentro tiempo. Y si el hechizo se desvanece.

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  7. El cristianismo es una religión semítica, el caballo de Troya con el que la judiada introdujo el Antiguo Testamento en Europa. El personaje de Jesús de Nazaret y su mitología nunca casarán bien con el espíritu europeo.

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    1. Siempre he pensado que esa religión es solo depositaria de odio y destrucción, vamos, las religiones abrahamicas basan su existencia en eso, en sembrar odio y destruir física y espiritualmente a los pueblos haciéndoles una lobotomia total y hacerlos creerse herederos de unos pastores de cabras del medio oriente sin ninguna trascendencia.

      Solo ver lo que hacían con las llamadas brujas en el medioevo. Encima bien misoginos los cristianos, nada temen mas que a una mujer con conocimientos y sabiduría, por eso las prefieren como sumisas incubadoras y amas de casa.

      https://vademedium.wordpress.com/2015/01/09/las-brujas-de-la-edad-media-mujeres-con-conocimientos/

      http://www.huffingtonpost.es/2013/12/01/casate-y-se-sumisa_n_4358926.html

      Definitivamente ser mujer y practicar una religión abrahamica es como que un pollo tenga como dios al coronel Sanders.

      Pagana

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    2. Teniendo en cuenta que muchas de esas "brujas" básicamente eran mujeres normales y corrientes, que lo único que tenían de especial eran algunos conocimientos inusuales o no muy conocidos (y muchos de ellos completamente inservibles e inútiles, como por ejemplo, la utilidad culinaria de alguna que otra especia no muy empleada en cocina o la existencia de alguna hierba medicinal que en la antiguedad -cuando no existía nada ni remotamente parecido al método científico nacido al abrigo del cristianismo- se creía que curaba enfermedades) y la inmensa mayoría de ellas, como la casi totalidad de las mujeres del medievo, eran iletradas y analfabetas, por aquello de que la educación en la cristiandad medieval se reservaba a varones (y no a todos, como bien es sabido), proponer que la inquisición quemaba brujas porque todas ellas resulta que eran superdotadas, es tan absurdo como tener que recordar algo tan obvio como los detalles recién mencionados.

      Por cierto, yo sé atarme los zapatos. Debo ser Stephen Hawking, qué afortunado soy de no vivir en el medievo, si no ya me habrían quemado en la hoguera...Ah no, es verdad, que la inquisición solo quemaba brujas y pelirrojas de sexo femenino. Jamás hubo ejecuciones de "brujos", cierto...

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  8. No aproveche la ocasión para arrimar el ascua a su sardina. La brujería es una falsa sabiduría que se sustenta principalmente en antivalores y otras mentiras.

    Los nacionalsocialistas amamos a las mujeres fuertes y sabias, y apoyamos el libre desarrollo de su personalidad, pero tenemos muy claro cuál es el lugar que les corresponde en la familia y en la sociedad de acuerdo al orden natural. Sin imposiciones, no veo qué hay de malo en ser una fiel esposa y madre (eso que usted denomina despectivamente "sumisa incubadora y ama de casa").

    Las brujas, las feministas, las lesbianas militantes, las histéricas... no voy a decirle que merezcan ser arrojadas a la hoguera, pero sí al ostracismo político y social.

    PD. Y por cierto, dudo mucho que sea usted una mujer. Buen intento... ; )

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    1. ¿Que no puedes fregar los platos y cocinarte algo tu?, ¿te vas a volver menos hombre por hacerlo?

      Vaya, la masculinidad si que es muy frágil.

      Pagana

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  9. Menos mal que el islam no es una religión nada misógina, que adora que las mujeres sean libres y bien cultas, y que ésa sí, es una fe que "casa" muy bien con el espíritu europeo, ¿verdad?

    De hecho, "casa" de maravilla con cualquier espíritu, no hay más que ver lo avanzadísimos que son los países islámicos en comparación con los cristianos, las leyes tan progresistas que tienen como ésa de apedrear a las mujeres que enseñan el brazo sin querer o de obligar a niñas de 5 años a casarse con jovencitos de 70-80.

    Qué mala pata hemos tenidos los europeos con el cristianismo, la verdad. Ya sabéis: que no podamos expresarnos libremente, o criticar nuestra propia religión, por temor a que puedan ejecutarnos en la horca, y todo eso.... XD

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    1. Por eso hable de religiones abrahamicas (islam, judaismo y cristianismo) ;-)

      Pagan

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    2. Cualquiera que sepa leer, ve claramente que solo has hablado de una de esas religiones, por mucho que pretendas disfrazarlo con el plural. El tufillo progre anti-católico se te ve a la legua, amiga.

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  10. Aunque, por supuesto, no nos olvidamos de las sofisticadísimas religiones pre-cristianas europeas, también muy avanzadas, sobre todo aquello de los sacrificios humanos, las guerras y genocidios por motivos absurdos (o sin ningún motivo), o el papel tan "relevante" de la mujer en algunas culturas antiguas pre-cristianas, como la griega, sin ir más lejos, en donde la mujer estaba relegada al gineceo y a la cocina, y para de contar. Y eso los griegos, que eran la creme de la creme del mundo antiguo...mejor no hablemos de sus vecinos, que eran aún mejores en su trato con las féminas.

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    1. Mejor no hablemos de los cristianos y su deliciosa colección de métodos de torturas, las innumerables guerras llevadas a cabo en los últimos 2000 años por esa religión, la satanisacion de las personas pelirrojas, el reducir a las mujeres a la cocina (ahí tienes a los sacerdotes cristianos implorando la sumisión de la mujer y que debe servir al marido ;-), o que debemos ser sumisas cuando el machote del marido quiere sexo), las persecuciones religiosas, etc.

      Pagana

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    2. Entonces, y siendo de justicia, tampoco deberíamos hablar de las guerras que se producían en la Europa pre-cristiana y que llevaron al total exterminio a cientos de tribus y culturas antes de la aparición del cristianismo, o el hecho de que a las mujeres ya se las reducía a la cocina bastante antes del cristianismo como está más que probado y no es capaz de rebatir (porque no puede, obviamente)

      Yo tampoco soy cristiano, y sé de sobra (como todo el mundo a estas alturas) las cosas malas que esa religión ha hecho (no es necesaria la misma lección de historia trufada de estereotipos de siempre), pero al menos agradezco haberme criado y crecido en una sociedad que sí que lo es, dado que en esa sociedad he gozado de libertad suficiente para decidir no seguir siendo cristiano. Y usted, señorita, goza de la libertad de criticar la que sigue siendo y seguirá siendo por mucho tiempo, mal que le pese, la religión mayoritaria por estos lares.

      Le invito a irse a un país islámico, o a uno africano de religión yoruba (no-abrahámica) y ya veremos si disfruta usted de las mismas facilidades para expresarse libremente. O siquiera si se le permite tener acceso a un PC.

      Por cierto, el cristianismo es muy maloso, pero debería usted plantearse gracias a qué fe en América ya no se hacen sacrificios humanos al dios de la lluvia (guerras florales de los aztecas), gracias a qué fe en la Polinesia ya no se practica ese noble arte pagano del canibalismo, o gracias a qué fe el matrimonio entre hermanos dejó de estar tan de moda en aquellos parajes (¿le suena de algo la monarquía hawaiana?) Como ve, todos podemos saber historia, la mala y la no-tan-mala. XD

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  11. A mí personalmente me hace gracia que algunos y algunas critiquen de forma tan apasionada las maldades de las religiones abrahámicas, así, en plural, y con repasito de historia y enlaces incluidos....pero todas sus críticas se centren de manera concreta y específica en solo una de esas religiones, y nunca en ninguna de las otras dos religiones abrahámicas, que se supone son igual de malosas que aquella que sí es siempre y en todo momento denostada.
    Claro, no hay que olvidar que a los curas se les puede machacar, que así lucimos muy guays y modelnos. A los otros no, que ponen bombas y no vaya a ser que nos descerrajen un tiro en la nuca si hablamos más de la cuenta. Dios bendiga la autocensura, incluso cuando nos protege el anonimato de internet.

    Luis

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  12. Señor Apolo16, a su juicio, ¿cuál sería entonces la religión que mejor casaría con el espíritu europeo? ¿Tal vez el islam? ¿O alguna de las otras religiones mayoritarias de hoy en día, y que ninguna de ellas se ha originado en este continente? ¿O quizá se refiera usted a algún movimiento neo-pagano, de ésos que abundan, irónicamente, en estados cristianos, bajo el auge de una religión que en la actualidad sí permite su florecimiento y el libre albedrío de sus ciudadanos, la capacidad para elegir qué fe seguir?

    Al hilo de esto último le invito a que viaje a un país islámico, por ejemplo, y nos cuente cuántos movimientos neo-paganos se topa usted allí. Y luego que nuestra amiga Pagana, nos hable otra vez de la inquisición de hace varios siglos o de las maldades del cristianismo, una religión anti-europea pero que misteriosamente permite la proliferación de ese neopaganismo que Pagana tan orgullosamente esgrime en su pseudónimo.

    Por cierto, Pagana, ¿está usted realmente informada de la cantidad REAL de "brujas" que fueron ejecutadas por la inquisición en sus años más "negros"? Y dado que habla de un libro, ¿podría explicar por qué el cristianismo, esa religión tan repugnante y atrasada, es justamente la religión que permitió y promovió la inmensa mayoría de los avances científicos de los que hoy disfruta usted? Avances que, como bien sabrá, no salieron de la wicca y demás forralla nacida de Hollywood destinada a conseguir que tres o cuatro adolescentes con ínfulas de sentirse especiales se gasten los cuartos en bobadillas.

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  13. Esta página es divertidísima, y los comentaristas que pululan por ella aún más. Acabo de fijarme que la misma persona que se autoproclama defensora de los derechos de todas las mujeres del mundo y denunciante acérrima de la persecución religiosa, al mismo tiempo, insulta a una considerable cantidad de mujeres que siguen de forma voluntaria las religiones abrahamicas, equiparándolas con "pollos", y ofendiendo de forma continua a una de esas religiones.
    Como han dicho por ahí, y yo mismo lo comenté en mi anterior mensaje, es evidente que las críticas se dirigen en contra de solo una de esas religiones, así que no entiendo a cuento de qué se pretende disimular el odio hacia una fe particular englobando otras distintas, cuando a las otras ni se las ha tocado de refilón.

    Luis

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  14. La espiritualidad de todos los pueblos evoluciona tarde o temprano del politeísmo al monoteísmo. En el caso de Europa este proceso natural fue truncado por la irrupción del cristianismo, que ocupó el lugar que le debería haber correspondido a una gran religión europea.

    Lamentablemente, pues, no tenemos una alternativa autóctona a la que agarrarnos (el neopaganismo friki no cuenta, obviamente), pero eso no hace a Jesucristo más auténtico. Su propio nombre da cuenta de la cuestión: es un hijo bastardo de Judea (Yeshúa) y Grecia (Christós).

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    1. Buena reflexión la que nos brinda, Apolo. Habría sido interesante saber qué hubiera ocurrido si en Europa se hubiese dado esa evolución religiosa a la que alude usted, sin que hubiera intervenido ninguna religión externa.

      Sobre si el cristianismo es o no es representativo del, llamémoslo, espíritu europeo, me parece que en cierta ocasión el autor de este blog habló en algún artículo al respecto. Sus opiniones me parecieron interesantes. En suma, vino a decir que el cristianismo, aunque fuera un elemento externo, al final contribuyó decisivamente a crear la imagen que hoy tenemos de Europa, y por supuesto, su cultura.

      Mantengo, como lo dije antes, que fue al abrigo del cristianismo de donde surgió el progreso, progreso del que todavía hoy nos aprovechamos. Eso no quita que el cristianismo como religión e institución también tenga sus muchas sombras, pero pretender apagar sus luces me parece hipócrita y un ejercicio bastante estéril, porque esas luces pueden verse a nuestro alrededor de manera continua, le pese a quien le pese y le escueza a quien le escueza.

      En lo que sí estoy totalmente de acuerdo con usted, es que el neopaganismo de aire pretendidamente feminista nacido de Hollywood y de sus televisivas modas pasajeras, desde luego, no es alternativa para nada.

      Sobre todo, porque ese neopaganismo, de entrada, no es estrictamente fiel al paganismo original en el que se inspira (muy vagamente, la mayoría de las veces, y siempre una especie de sucedáneo que toma elementos tan dispares que hasta bebe del hinduismo o del vudú sin ningún tipo de conexión lógica o coherente, con frecuencia enlazando con sectas satánicas o destructivas) Y segundo, porque ese neopaganismo puede provocar graves desconexiones con la realidad, como ya hemos podido ver aquí mismo, en otra de las participantes de este mismo hilo, conduciéndote a negar obviedades de preescolar como el hecho de que la religión autóctona griega (mitología, si se prefiere) fue muy anterior al cristianismo, y por lo tanto, también lo era la cultura resultante de la misma.

      E incluso, el neopaganismo "friki" puede producir un efecto justamente contrario del que la mencionada buscaba, dando la impresión de ser tremendamente machista, dada la recurrencia de estereotipos negativos y denigrantes hacia las personas de su mismo sexo en todas sus intervenciones (al parecer, las mujeres son incapaces de no estar dominadas continuamente por los machos que queremos sexo, son incapaces de decir no, de tener voluntad propia en definitiva, porque según la mencionada, por lo visto las mujeres son muñecas hinchables vivientes) y las que aceptan con total libertad según qué fe, pasan a ser consideradas animales de granja por las progres neopaganas, que se oponen a la persecución religiosa pero a la vez son capaces de promoverla de manera activa burlándose de las personas de su mismo sexo que deciden, con total libertad, seguir una fe distinta, sea o no mayoritaria.

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  15. Progresamos yo diría que a pesar de, y no gracias al cristianismo.

    Tal vez sea posible oponer al "jesucristianismo" un nuevo cristianismo partiendo del arquetipo del Ungido, por utilizar la nomenclatura del autor del blog, pero desvinculado del personaje histórico de Jesús de Nazaret, que era, guste o no, un judío trastornado como tantos otros de la época.

    Creo que a mí seguiría sin convencerme el planteamiento, pero podría ser un avance para los identitarios que, además, os sentís cristianos de corazón.

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  16. La amiga Pagana que se cree que las mujeres son muñecas hinchables y pollos carentes de toda voluntad enmudeció. Es lo que tiene carecer de argumentos. Eso y la abundante hipocresía del discurso pretendidamente progre, que oculta entre líneas el más arcaico y primitivista pensamiento de esa ultraderecha rancia y desfasada barnizada con los mensajes de moda más guays del momento, pero que expresa la misma barbarie y violenta intolerancia contra la que pretende hacernos creer que se manifiesta.

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  17. Que una religión pase del politeísmo al monoteísmo no necesariamente implica su evolución. Habría servido de muy poco que la religión europea hubiera sido monoteísta si en ella seguían contemplándose los sacrificios humanos y demás, como era habitual en las religiones paganas pre-cristianas de Europa. Al final eso de un dios o varios dioses no deja de ser un matiz aparente, pura fachada.
    El cristianismo se impuso en Europa, no porque fuera monoteísta, que de hecho hay quien considera que no lo es. Fue porque, a pesar de ser una fe "extranjera", logró unificar ideológicamente a pueblos que antes de su llegada estaban completamente dispersos y porque trajo consigo un progreso que las anticuadas religiones paganas no eran capaces de proporcionar.
    Posiblemente, sin la fuerza unificadora que supuso el cristianismo para la identidad europea, ni existiría esa noción, y mucho menos, la idea y conciencia de Europa tal y como aquí estamos hablando de ella.

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  18. No he intervenido en esta discusión, porque está trufada de ideas y conceptos imprecisos. No sé qué es el "orden natural", ni el "espíritu europeo", si no se nos dice en qué consisten, cuáles son las bases con que se articulan. No sé tampoco qué religiones se están contraponiendo, salvo que se trate de una especie de retrato-robot del paganismo griego, que por cierto al igual que el cristianismo tiene un origen extraeuropeo, viene de Asia.

    Los paganos y neopaganos deberían reivindicar, si quieren algo puramente autóctono, las Venus paleolíticas, cosa que se cuidan mucho de hacer, y reclaman como suyos dioses forasteros que vinieron con la expansión indoeuropea, es decir, vinieron de fuera como de fuera vino el cristianismo, con la diferencia de que Judea estaba mucho más cerca de Grecia, y mil veces mejor comunicada, que el Macizo de Altai.

    En otro orden de cosas, tengo el pálpito de que muchos autoproclamados paganos no creen en esos dioses. Se limitan, como mucho, a programáticas declaraciones de amor a la naturaleza y a los bosques. Son ateos vergonzantes, y su visión del paganismo parece decimonónica, antes de los estudios serios de antropología que desmontaron para siempre el mito de las edades doradas.

    Que me digan cómo estaba dejando Europa el paganismo a la altura del siglo IV, y cómo dejó Europa el cristianismo a la altura del XX. Lo demás son ucronías. Además, al paganismo ya no se puede volver, salvo que las poblaciones europeas sufran una aculturación atroz. Sólo se puede fabricar sucedáneos, y ya vemos qué poco recorrido tienen.

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    1. Dale con el paganismo...

      Y tampoco me parece honesto pedir pruebas y hacer comparaciones con lo que no fue.

      En relación con este tema yo siempre sugiero mirar a la India y al Tíbet, cuya religiosidad, aunque muy mestizada y degradada a lo largo de los siglos, es de origen ario.

      Por eso intuyo que las respuestas se encuentran en el Dharma, uno de cuyos símbolos es -qué casualidad- la esvástica.

      PD. Cómo os ponéis...

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    2. Oye, que nos vamos muy lejos. A la India, nada menos. Según cómo nos venga, o es un receptáculo de lo peor del globalismo y del "chandalismo", o es el frasco que conserva contra viento y marea las esencias de la europeidad. Y al Tíbet. Un ibero como yo tiene que buscar a Europa en las estribaciones del Himalaya.

      Bien lejos se custodia la europeidad. Ya imaginaba que no querrías reivindicar las venus paleolíticas (que sí son autóctonas). Hay que reivindicar una rama asiática de una religiosidad asiática que, no obstante, se dice que nos sienta como una segunda piel.

      La respuesta o está en nosotros mismos o no está.

      Ojo, la esvástica. Todo el mundo de pie, por favor, cantando el "Horst Wessel" y enseñando las credenciales a la Gestapo, que así se salva Europa, con el paso de la oca, los uniformes de Hugo Boss y las piras de libros.

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    3. EN Europa hay esvasticas de 10000 años de antigüedad, así que si es un símbolo europeo :-)

      Caballoloco

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    4. Y hay esvásticas en Asia, en cerámica china, en ger mongoles, en la iconografía hindú, en la parafernalia budista, en sinagogas hebreas (¡!), y en América, en los tapices de los navajos y los hopis, en la cerámica mochica ....

      Entonces la esvástica no sería un símbolo privativo europeo, sino global e incluso globalizador, ecuménico, eso que los identitarios tanto detestan. Algo más globalista que la hucha del Domund XD

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  19. Así lo profetizó Juliano "el Apóstata" (asesinado a traición por un cristiano, por cierto): tras la caída de Roma, el águila imperial se refugiaría en las montañas más altas del mundo -que hoy sabemos que son el Himalaya-, y volvería dos mil años después con un símbolo ancestral en sus garras.

    https://youtu.be/qQfNmHqhuss

    Hitler bien podría haber sido un avatar de Vishnu, que diría Savitri Devi.

    PD. ¿Las piras de libros de la Librería Europa, por ejemplo?

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    1. Oye, cómo me suena lo que has escrito :-P

      Roma cayó en el 476, al menos convencionalmente. Por tanto, de ser cierta esa supuesta profecía del pésimo estratega y casticista político Juliano (a quien algunos rinden una devoción que esconde mera aversión progre a la Historia -es un hecho que los "terceristas" han asumido candorosamente muchos tics progres en las últimas décadas, incluidos el odio al comercio, el colapsismo de los recursos y el flipe romanticoide con los pueblos primitivos-) habría que esperar al 2476.

      También Chiquito de la Calzada podría ser un avatar de Vishnú. Existen las mismas pruebas para afirmarlo que con el acuarelista austríaco.

      El señor Varela está sujeto a las leyes españolas, al igual que lo estoy yo.

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  20. Más o menos las mismas pruebas que Chiquito, claro, y muchísimas menos que las que acreditan que Dios mismo se encarnó en un predicador judío, y que los indios, chinos o japoneses van a ser arrojados en masa al fuego eterno por no creer en su misión salvífica.

    En relación a lo de Varela, invocar la ley positiva nunca es un argumento en un debate político o moral, sino un triste pretexto.

    Yo diría el 4 de septiembre de 2476, ojo, que aún se puede ser más preciso.

    En fin, a la vista de las reacciones en este y otros foros en que he intentado mantener el debate, para mí está bastante claro que los cristianos sois lobos con piel de cordero. Son malos tiempos para vosotros, y es lo que toca; pero pienso que en el fondo os anima el mismo espíritu de intolerancia que a vuestros hermanos judíos y musulmanes, como cabría esperar.

    Personalmente, yo no tendría ningún problema con vuestras creencias, si no fuera por vuestro contumaz empeño de incorporarlas al canon identitario.

    En cualquier caso, seguiré pasando por aquí. Un saludo y gracias por la atención prestada.

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    1. Ni saludos ni hostias. Como si no te vuelves a pasar. No me haces falta.

      Como ya he manifestado en varias ocasiones, no sigo los dogmas católicos, y no creo en el dogma del infierno de fuego, siquiera sólo porque no tiene la debida base evangélica, entre otras razones. Así que se lo restriegas a otro, ¿o qué te crees, que estás en un foro de odinistas ateos para soltar esas simplezas?

      Tampoco me considero cristiano, sino cristocéntrico, como creo haber argumentado repetidamente, así que no me vengas con lo de "malos tiempos para vosotros", ya de entrada porque la sociedad occidental si se descristianiza es por su propio gusto, y las sociedades orientales más pujantes se están cristianizando. Para quienes sí son malos tiempos son para vosotros los "terceristas" (eufemismo piadoso por nazi vergonzante), que carecéis de futuro alguno como alternativa.

      Y ya hay que tener la cara más dura que el pedernal decir que "nosotros" -¿nosotros los liberales?- tenemos "espíritu de intolerancia". Sois una pandilla de nostálgicos de un régimen irracional y policial, la quintaesencia de la intolerancia, que ya recibió la lección que la Historia decretó. Vais por ahí lloriqueando por la supuesta intolerancia ajena, olvidando hasta qué extremos de intolerancia llegó ese nazismo en cuanto tuvo oportunidad. Y encima ahora os las dais de eslavófilos. Qué vergüenza, Orwell puro.

      A media docena de chavales desorientados que andan buscando respuestas fáciles les podréis engatusar, pero a alguien como yo, con tropecientas lecturas sobre el tema, no se la dais.

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  21. En otro orden de cosas, ciñéndome al tema, ayer vi el capítulo de "Big Bang" en que sale Elon Musk. Dos de los protas van con sus parejas a un comedor social, y allí Raj le sugiere a Howard lo bueno que es centrarse en lo que se está haciendo, concretamente estaban fregando platos en ese momento: el placer de sentir el agua, el aroma del jabón .... Howard le dice a Raj algo así como que es una tontería oriental, una tontería por mucho que sea oriental.

    El orientalismo californiano (ya hablaremos de él, con sorprendentes detalles de los que me he enterado hace poco) tiene ya una larga trayectoria. En la saga californista Star Wars, muy orientalizada a pesar de no sacar a personajes orientales, hay algo de Mindfulness en la forma con que es instruido Luke Skywalker. Ahora recuerdo lo que le decía Yoda en "El imperio contraataca", que su mente no estaba nunca donde estaba él, siempre estaba en otro sitio, desenfocando sus capacidades. Luke tenía que ser dueño de su presente, no sentirse atado por los hechos del pretérito pero tampoco estorbado por visiones del futuro. Dejar que fluya el presente y verlo fluir.

    Pero esa idea ¿de dónde les vino a los responsables del film? Jon Kabat-Zinn no era aún una lectura de referencia. Creo que siempre hubo una Mindfulness a la occidental, agazapada en nuestras costumbres y creencias. Entonces recordé aquello que decía santa Teresa de Jesús, que había que encontrar a Dios no en las nubes sino entre los cacharros, incluso cuando se friega. Los cacharros de santa Teresa son como los cacharros que friegan Raj y Howard. Hay una continuidad que siempre ha estado ahí, aunque no nos hubiéramos dado cuenta estaba ahí y sigue estando. La aportación de Kabat-Zinn y de Goleman es hacer común, accesible, lo que se diría reservado para santas y jedis. No sé si me explico :-P

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  22. Me llama la atención que Apolo16, cuando le mencionaron el tema de comparar las aportaciones que a Europa le dio el cristianismo y aquellas que le dio el paganismo, cambiara rápidamente de tema, eludiendo contestar y afirmando (cito textualmente) "tampoco me parece honesto pedir pruebas y hacer comparaciones con lo que no fue."

    Luego no deja de sorprendernos los aparentes bandazos de su discurso, y aunque empezó defendiendo la religiosidad europea como medio para denostar el cristianismo, de pronto nos dice (de nuevo, cita textual): "En relación con este tema yo siempre sugiero mirar a la India y al Tíbet". Desconocía que esos dos lugares estuvieran en Europa, o dentro de lo que tradicionalmente se considera Europa, primera noticia que tengo.

    Curiosamente, el cristianismo está creciendo de modo inaudito en países asiáticos últimamente. En China hasta el partido comunista empieza a verlo como una amenaza a su regimen. Y Corea del Sur bate records de conversiones a nivel mundial. No sé yo si el consejo de mirar a Oriente para encontrar la mítica espiritualidad europea va a servirnos de mucho en tal sentido. O quizá sí, aunque no del modo en que este usuario esperaría...

    Por último, destacar otra frase de Apolo16 que llama la atención bastante. Cito textual: "yo no tendría ningún problema con vuestras creencias, si no fuera por vuestro contumaz empeño de incorporarlas al canon identitario."
    Nadie pretende incorporar nada a ningún canon identitario. De hecho, fue usted quien empezó a hablar de la espiritualidad europea, por lo que fue usted quien sacó ese tema a colación en este debate. Después de eso, fue usted quien negó esa identidad al decir que la identidad europea había que buscarla en Asia, cosa que ya pasó hace milenios, cuando la identidad europea tomó como una de sus señas de identidad al cristianismo, una religión tan asiática como las de sus mitificadas India y Tíbet.

    Respecto al tema de las creencias, servidor es ateo y ni estoy bautizado. Pero no hace falta ser cristiano o cristocéntrico para reconocer la importancia histórica y cultural que el cristianismo ha tenido para Europa. Esta es una realidad objetiva, que usted tenga un odio personal (que por mucho que lo niegue, lo tiene y es evidente) contra el cristianismo por vaya usted a saber qué cuestión, es otro percal.

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    1. No quisiera seguir entrando a corregir las tergiversaciones de mis palabras. Ahí están mis comentarios para quien los quiera entender. Creo que las posiciones están claras. Y tiene razón el autor del blog en que nos hemos desviado del tema principal del artículo (mea culpa!).

      Sólo decirle que los ateos como usted me parecen unos acomplejados. En un viejo blog satírico de la "eclosión liberal", comentarios como el suyo se enmarcaban con etiquetas como "Católicos culturales", "No me lo merezco" o "Qué honor-Qué honor-Qué honor".

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    2. A mí personalmente me parece más acomplejado un individuo que se dedica a soltar pestes del cristianismo para tratar de publicitar su maravillosa manera de entender la religiosidad europea, buscándola en sucedáneos orientalistas, pero bueno, cada cual su opinión.

      Es de agradecer que concluya con falta de respeto hacia un usuario con una opción de vida tan legítima como la suya, denota bien su falta de argumentación, y también quien se dedica en realidad a tergiversar comentarios ajenos. Mis felicitaciones.

      Pero sí, es cierto que el tema se ha ido desviando, de nuevo gracias a alguien que se puso de buenas a primeras a hablar sobre cual era la religión europea sin venir a cuento. Y por cierto, un viejo blog sin nombre, sin duda una fuente muy fiable y certera acerca de la realidad.

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    3. Las discusiones sobre la europeidad del cristianismo o de cualquier otra religión o cosmovisión suelen partir de bases endebles. Cada uno es cada uno, se puede uno fabricar un paganismo a la medida como se puede fabricar un cristianismo personal, al fin y al cabo se trata de una llamada personal. También se puede discernir entre paganismos como se hace entre cristianismos, en función de si la doctrina que defienden le convence a uno o no. Pero discernir entre más o menos europeo es algo que ni viene a cuento, ni es como se está contando, ni hay la debida coherencia.

      Si uno quiere buscar las "raíces" bien lejos en el tiempo de lo que está bien cerca en el espacio, sugiero que se pille un buen libro sobre la Iberia prerromana, se vaya a los apartados de religiones y cultos, y se escoja lo que más guste. Si quiere algo paneuropeo, algo que se ciña a la convención actual de lo que es Europa geográficamente, creo que nada hay mejor, por viejo y autóctono, que las Venus paleolíticas. Y nadie las reivindica, vaya por Dios.

      Se busca una religión primigenia para un pueblo primigenio. Ésa es una fantasía volkisch. Deberíamos ser un poco más prácticos.

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