miércoles, 19 de julio de 2017

"Fat Acceptance"




Supongo que habréis oído hablar del movimiento "Fat acceptance". Es un asunto que me interesa y que sintoniza con varios temas tocados a menudo en este blog, incluido el de la salud, que a fin de cuentas es el más importante. La idea principal de ese movimiento es que en nuestras sociedades existe discriminación o, al menos, prejuicios contra la gente que está gorda, y su propósito es cambiar tal situación siendo no ellos sino los demás los que han de cambiar. En los vídeos de Fat Acceptance que se pueden consultar en YouTube sus activistas -mujeres en proporción abrumadora- se quejan de que por todas partes se les recuerda que el ideal de belleza para la sociedad no se corresponde con la imagen que los gordos proyectan, y eso hiere sus sentimientos, pues son seres humanos merecedores de amor y atención como todos los demás. Reivindican mayor presencia de gente gorda en los medios y promueven a sus propias bellezas -las Plus Size Models- como alternativa a las "flacas" y "barbies" que, según dicen, de tan poco que comen y tanto estrés que soportan por mantenerse en las tallas que "la sociedad demanda" son infelices, mientras que la gente que se acepta a sí misma es feliz.

Antes de nada, debo decir que voy a utilizar la palabra "gordo-a" en vez de eufemismos tipo "persona con sobrepeso", más que nada por coherencia y porque imagino que eso les gustaría a los del Fat Acceptance. Si aceptan su gordura con naturalidad, es de esperar que se puedan emplear los términos "gordo" y "gorda" con la misma naturalidad, porque no son despectivos sino descriptivos. Ahora bien, no voy a decir que tal o cual persona es gorda. Diré en todo caso que está gorda dado que la gordura no es una característica constitutiva del humano medio, salvo casos excepcionales, sino el resultado de una continuada serie de elecciones, malas elecciones, a lo largo del tiempo. No voy a tratar a las personas gordas como si fuesen víctimas de una maldición.

Tampoco voy a tratarlas como si fuesen una minoría oprimida. Las ideologías de lo minoritario emplean la queja y el sentimiento de culpa ajena para lograr sus objetivos, sean éstos legítimos o no, eso verá cada cual. Pero en el caso de las personas gordas no sirve el argumento de la minoría que sufre el prejuicio de la sociedad mayoritaria, dado que los gordos empiezan a ser mayoría en algunas sociedades occidentales. En USA, de donde viene el grueso del movimiento Fat Acceptance, dos de cada tres useños está gordo u obeso, de manera que la gente en su peso se ha convertido en minoría. También de USA, sintomáticamente, proviene la crítica más intensa al movimiento, señalando su irracionalidad como ideología blanda, su promoción de malos hábitos de salud y su coste farmacéutico y hospitalario. Respecto de la población española, el año pasado la Revista Española de Cardiología publicó un estudio que arrojaba datos demoledores: el 39,3% de la población española tiene sobrepeso, y el 21,6% sufre obesidad.


Asimismo, es de esperar que de USA nos llegue la mayoría de memes críticas del movimiento Fat Acceptance, al que consideran una mera excusa para no cambiar de hábitos.

Este tema que estamos abordando se presta a un enfoque facilón al que me niego. No voy a limitarme a decir "menos plato y más zapato", "apaga la tele y apúntate al gym" o "las uvas están verdes". Tampoco voy a inflar el cuerpo del artículo con cientos de fotos de mujeres aberrantemente obesas y mucho menos a llamarlas "ballenas" o "morsas". Vamos a intentar razonar, entender y presentar alternativas. Y ha de ser así porque se puede discutir si el Fat Acceptance es una coartada o una resignación, pero lo que no se puede discutir es que es una ideología, y como tal tiene un conjunto de ideas-fuerza que se pueden discutir y eventualmente rebatir. Es también una ideología blanda, propia de nuestra época, una más de la miríada de ideologías que han sustituido a las ideologías duras y fuertes que querían englobar omnicomprensivamente toda la realidad humana. Las ideologías blandas son sectoriales, se limitan a una parcela de la realidad y se especializan en ella. Y todas ellas son rupturistas respecto del discurso tradicional que han conocido las naciones europeas y europeizadas en los últimos siglos. La ideología Fat Acceptance es rupturista respecto de una serie de valores europeos acrisolados, como la primacía de la razón y del dato sobre los sentimientos ofendidos, el autocontrol como camino a la verdadera libertad, y el canon estético humano de inspiración griega. De todas esas ideologías, con la que más concuerda el Fat Acceptance es con la ideología feminista.

El publicista alt-right Milo Yiannopoulos ha hecho notar en varios debates que la proporción de mujeres obesas en el feminismo es alarmante. Asimismo, ha comentado que las lesbianas tienden a ser obesas en mayor proporción que las heterosexuales. Los datos parecen avalar esto último. En cierto modo esas tres tendencias confluyen en la intención de "liberar a la mujer oprimida por las estructuras heteropatriarcales". Liberarla de la necesidad de un proveedor, liberarla del matrimonio hetero y de la procreación, y liberarla de los cánones clásicos de belleza promovidos por el gusto masculino.

Curiosamente, o no tan curiosamente, tanto el feminismo como el Fat Acceptance han tenido tres "olas" ideológicas, cada una más radical que la anterior, de manera que si uno analiza las primeras olas se puede estar de acuerdo en bastantes cosas, o al menos resultar razonables, pero conforme vienen la segunda y la tercera se hace muy difícil lograr algún punto de consenso. Además, parten del convencimiento de que el mundo está hecho para los hombres, por lo que en el seno de ese mundo creado para hombres la mujer sufre. Sin embargo, un observador imparcial ha de negar esto tajantemente. Nuestro mundo no ha sido creado para los hombres, sino por los hombres. Discutible, criticable, mejorable, pero así ha sido. ¿Que se podría haber creado un mundo mejor? Demuéstrenlo con hechos y con sus propias fuerzas, para que así salgamos nosotros -pobres machirulos falocéntricos- de nuestro lamentable error.

Así que, mientras esperamos que las ideologías blandas hipercríticas forjen un mundo nuevo mucho mejor que el que edificó el patriarcado heteruzo, centrémonos en la primera idea-fuerza del Fat Acceptance, la estética. Según sus publicistas, la gente que está gorda no concuerda con los cánones estéticos de belleza aceptados como hegemónicos en las sociedades occidentales, lo que hiere sus sentimientos y abate su autoestima. Pero la respuesta del Fat Acceptance es distinta según el sexo. Uno de los eslógans más célebres del movimiento ha sido "Real women have curves", procedente de una película homónima y que se popularizó hace aproximadamente dos décadas, coincidiendo con la proliferación de las top-models desnutridas y sin curvas en las pasarelas y portadas de revistas, siendo una especie de respuesta a aquella desagradable moda. Sin embargo, el eslógan es engañoso. Por una parte, las top-models esqueléticas que tienen que bambolear sobreactuadamente las caderas al cruzar la pasarela para aparentar algo de feminidad nunca han sido del interés del varón heterosexual bien hormonado, sino que fueron impuestas por una élite de modistos muchos de ellos sin interés sexual en mujeres. Por la otra, sigo a la espera de que triunfe el eslógan "Real men have curves", que ni está ni se le espera salvo en memes irónicos y cáusticos que demuestran la contradicción que supone pedir que se acepte como sexualmente deseable a la mujer gorda pero no al hombre gordo. Y en tercer lugar, una mujer no tiene que estar gorda para tener curvas. Los hombres tenemos nuestros gustos, y éstos siguen un determinado patrón, porque somos realidades biológicas y bien está que así sea. Nos gustan las curvas, pero las que indican estrogenización, no obesidad.



Dado que según las ideologías blandas todas las instituciones sociales son un capricho patriarcal sin base biológica, nuestras preferencias a la hora de enjuiciar la belleza femenina son un mero constructo social, creado por el capitalismo corporativo machista etc etc bla bla bla. Vamos, que los capitalistas y poderosos nos adoctrinan para que nos gusten los pibones, despreciando a las mujeres que no entren en ese canon. El hecho de que muchos de esos poderosos dejan a su primera mujer cambiándola por un pibón es ya un claro owned a semejante argumento. Pero, además, nuestra naturaleza biológica no es tan maleable y modificable como se creen los voceros de las ideologías blandas. Como decía en una lejana entrevista la cineasta izquierdista francesa Josiane Balasko, "la Naturaleza es muy reaccionaria", frase que se me quedó grabada hasta hoy. Parece que nuestra terca biología no cede ante las pretensiones de los ingenieros sociales progres tanto como quisieran, si bien ellos no cejan en su empeño y siguen gastando tiempo, energía y dinero de nuestros impuestos para que vayamos en contra de nosotros mismos. Es signo de nuestra época: en vez de una cosmovisión que aproveche nuestra realidad biológica haciéndola florecer y prosperar, tenemos múltiples ideologías blandas que van contra aquélla, sin terminar de vencerla y sin terminar de darse por vencidas, haciendo mucho daño en el proceso.

A despecho de esos aprendices de brujo, nosotros aún conservamos un núcleo de libre albedrío. Llevo desde que tengo uso de razón siendo consciente de innumerable publicidad que me insiste en que contrate un fondo de pensiones, y todavía no lo he hecho ni tengo intención de hacerlo en el futuro. ¿Por qué mis preferencias en mujeres están rígidamente predeterminadas por los mensajes del ambiente social y no mis preferencias en otro campo? A unos les gusta la playa y a otros la montaña. A unos la tortilla con cebolla y a otro sin. A unos el coche y a otros la moto. A unos hacer deporte y a otros rascarse la huevera viendo la tele. Tenemos un margen de decisión personal. Y si lo tenemos para lo demás, ¿no es razonable pensar que también lo tenemos a la hora de apreciar si una mujer es atractiva o no? Que nuestros gustos varoniles sean bastante similares  en este caso no invalida el razonamiento, pues existe una base biológica subyacente que nos lleva al consenso. Las mujeres más bellas de nuestra especie, y más concretamente aquéllas cuya belleza alcanza un consenso muy amplio, incluso casi universal, tienen rasgos comunes. 




Imágenes vistas en Pinterest. 

Con independencia de su origen étnico -abundando en ello, que sean de razas distintas potencia mi argumento-, estas mujeres lucen características similares que el varón sano bien hormonado aprecia como altamente atrayentes: edad idónea para gestar; rostro neoténico, de formas suaves y altamente simétrico, con mandíbula ovalada; cabello largo y con volumen; notable ratio cintura-caderas; y ausencia de sobrepeso.

Esa ausencia de sobrepeso tiene un sentido en la andadura de nuestra especie. Hemos sido cazadores-recolectores durante cientos de miles de años, lo que ha dejado su marca en las preferencias sexuales. Quizá si nos pasamos otros tantos cientos de miles de años sentados ante un electrodoméstico, tomando kilos de azúcar y bañándonos en estrés puede que los gustos generalizados sean de otro signo, pero el panorama actual no va a durar ni la milésima parte de ese tiempo, así que la realidad terminará por imponerse. Y la realidad de tantas generaciones tras generaciones sobre el planeta nos dice que la gente que está gorda tiene un serio hándicap para salir adelante en casi cualquier región. La gordura fue sin duda altamente contraproducente en una sociedad cazadora que exigía cuerpos atléticos habituados a la fatiga y dispuestos a acarrear las cargas que fuesen imprescindibles. Las mujeres solían ser recolectoras, lo que no exige un estado puntero de forma física, dando cierto margen a un poco más de índice de grasa corporal. Las mujeres comúnmente tenidas como bellas tienen un IGC moderado, pero un poco más alto que el de los varones considerados más apuestos, quienes antes de nada deben lucir abdominales y ausencia de papada, lo que necesita un IGC bastante más bajo.

En el Neolítico la gordura comenzó a socializarse. Por un lado, tres fenómenos vienen de la mano: proliferación de cultivos de vegetales comestibles ricos en féculas como los cereales, crecimiento acelerado de la población humana, y aparición de las ciudades como estructuras de gestión del exceso de cereal y de humanos. Una ciudad es básicamente un granero venido a más. Por el otro, las estructuras sociales se hacen más complejas y más peculiares, más alejadas de lo cotidiano. Quienes están en la cúspide son distintos de los líderes de las sociedades cazadoras. Mientras éstos se habían dejado la piel en su juventud rastreando, sangrando y venciendo, las élites neolíticas no cavan ni siembran ni riegan. Comienzan a existir estamentos que viven del trabajo físico de otros, a veces de manera justificada -el ejército, que permanece en sus cuarteles a la espera de ser útil en una guerra-, a menudo sin aportar nada -determinada nobleza rentista-, e incluso dedicada a perpetuar esa situación dándole carácter de designio divino -la casta sacerdotal-. Los nobles y los sacerdotes pueden permitirse ser obesos. Los hombres ricos de la época, detentadores de esclavos que hacen el trabajo físico por ellos, también. En la cúspide, los monarcas. Esa estratificación neolítica tan característica, en que cuanto más lejos del trabajo físico se está más rico se es, llegará a la cima con las monarquías absolutas, cuyo lema era que el cruce entre dos adolescentes de sendas líneas dinásticas, un individuo a menudo contrahecho e inútil, era rey nada menos que por la Gracia de Dios, como si Dios no tuviese otra cosa que hacer que bendecir la presencia en el trono de algún botarate endogámico, cojitranco y retrasado. No todos fueron así, obviamente, pero todos estaban en ese puesto por -se decía- voluntad del Padre.


Visto en Wikimedia Commons, autor James Gillray. El futuro Jorge IV, siendo príncipe de Gales. Impensable en las culturas cazadoras paleolíticas.

El mundo surgido tras la Revolución Neolítica tenía en la cima a quienes podían permitirse el lujo de volverse obesos, porque el desempeño de su cargo -dar órdenes, sellar documentos- no exigía forma física puntera, y en la base a quienes no podían porque trabajaban de sol a sol por lo justo para sobrevivir. Con todo, poco a poco los lujos alimenticios de los poderosos fueron calando en el resto de la población. Fue el caso del azúcar extraído de la caña, que hizo auténtico furor en la nobleza europea sustituyendo a la miel. La afición al azúcar, un cristal de sacarosa que hasta que pudo extraerse de la remolacha dependía de los cultivos de caña, se propagó entre la población de arriba abajo, en efecto goteo, unida a otras aficiones por nuevos productos como el cacao. Los hombres europeos llevaron la caña de azúcar a América y poco después asentaron allí a millones de africanos provenientes sobre todo del Golfo de Guinea  para que la cultivasen en régimen de esclavitud. El azúcar fue impulsor de expansiones imperiales, y su éxito agrícola llevó a su popularización y su bajada de precio, dejando de ser un producto de lujo. El té azucarado se difundió ampliamente entre los obreros ingleses de finales del XVIII, y así hasta hoy, donde todo tiene azúcar, o su variante "fructosa de maíz", hasta el punto de que quien esto escribe vio anunciada una vez "mayonesa sin azúcar": ¿pero desde cuándo las mayonesas han llevado azúcar?

El consumo de azúcar por el occidental medio se ha multiplicado como mínimo por 40 en tres siglos. Cómo no, es absurdo pretender que el azúcar tiene toda la culpa de la plaga de obesidad en Occidecadente. Se trata de un ejemplo.

La clave de todo esto estriba en que cuanto más alejado esté el humano de la intemperie de la Naturaleza, más podrá permitirse a sí mismo ser autoindulgente, siendo un exponente de esa autoindulgencia el cargarse de lorzas. Y la plaga de la obesidad se ha convertido en endémica en nuestras sociedades gracias a la llegada de los Estados-providencia maternales, que extienden una capa de protección buenista que nos impide apreciar la vida en su crudeza primigenia. Una humanidad afilada, tras décadas de asistencialismo y de sobrealimentación, se vuelve roma. Más aún, sectores sociales de bajo poder adquisitivo también padecen de obesidad. Con muy poco dinero se pueden adquirir comestibles altos en carbohidratos y comida-chatarra varia en cualquier supermercado. En la actualidad parece haberse invertido la escala de obesidad. Antes los ricos estaban gordos y los pobres estaban flacos. Ahora mucha gente pobre tiene sobrepeso o problemas de obesidad mientras que las élites políticas y económicas procuran estar delgadas y en forma.


Imagen vista en expertbeacon.com. La apariencia sana y radiante está a dos telediarios de convertirse en símbolo de estatus.

Centrándonos de nuevo en el tema Fat Acceptance, la base biológica necesaria que asocia en proporción directa la forma física y las posibilidades de seducción es evidente a todas luces. Los patrones de belleza femenina -se ha de insistir en la femenina porque el Fat Acceptance es muy mayoritariamente femenino- tienen predicamento universal a la hora de atraer a varones bien hormonados. No tiene nada de extraño que las shemales gasten recursos en remedar esos rasgos femeninos, desde lucir pelo largo y con volumen a potenciar la silueta reloj de arena. Tienen claro qué gusta a los hombres y concentran su metamorfosis personal en conseguirlo.

Pero la base biológica necesaria para estar en nuestro peso no es únicamente asunto de seducción sexual o amorosa, por mucho que sea importante y por mucho que resulte motivo de frustración si alguien se aleja mucho del canon tenido como atractivo. Es, primordialmente, asunto de salud. La obesidad es peligrosa, quizá más que fumar. Si hay un argumento número uno para dejar de estar obeso, es el de la salud. Incluso el mero sobrepeso sin llegar a la obesidad, como se ha sabido recientemente, aumenta la tasa de mortalidad.

El presente artículo no tiene como objetivo desgranar las consecuencias para la salud humana de la obesidad. Considero que resulta tan evidente y está tan popularizado que no puedo añadir nada más al respecto. Mi propósito es analizar y criticar el Fat Acceptance como ideología, no la obesidad como innegable fuente de problemas para el organismo. En principio, y dado que la obesidad es mal negocio para la salud, para las posibilidades de seducción y para más cosas -desde encontrar trabajo hasta la comodidad del día a día-, un movimiento que pretenda que "lo obeso es bello", y que tanto da que te sobren 50 kilos como que no, es muy fácil de ridiculizar y refutar, porque nos lo pone "a huevo". Pero el asunto tiene más miga porque es una ideología, y como tal ideología presenta batalla en el campo de las ideas. A esa batalla no podemos sustraernos porque el hueco de nuestra ausencia será cubierto por el enemigo.

El Fat Acceptance está siendo ampliamente discutido y rebatido en USA más que nada porque allí hizo antes su aparición. Todavía no ha llegado a España de una manera lo bastante amplia y publicitada. El Fat Acceptance es una de las varias avanzadillas de la última ola de ideologías progres que pretenden aprovechar la brecha abierta entre biología y sociedad, y que deben ser analizadas y contestadas como merecen. Así hice en el ensayo dedicado al movimiento Refugees Welcome, que inauguró una nueva etapa en el blog, con más atención a la actualidad. Los movimientos Fat Acceptance y Refugees Welcome no se parecen solamente en su izquierdismo y en su abrumadora presencia femenina, sino sobre todo que tienen su raíz en el olvido de la biología que exhibe el discurso sistémico, lo que obliga a la biología a manifestarse con maneras extrañas y retorcidas. El discurso sistémico quiere eliminar lo poco que resiste de la moral cristiana, liberal clásica y patriarcal, ocupando su hueco desparramándose cual ameba.



Visto en Wikimedia Commons. Usuario MatthiasKabel. Un temprano ejemplo de Fat Acceptance antes de las expansiones patriarcales, la Venus de Willendorf, vieja conocida del blog.

Para iniciar un análisis de lo que es la ideología Fat Acceptance tendremos primero que fijarnos en la denominación misma del movimiento. Gordura y aceptación. Pienso que en esa misma denominación podemos introducir una cuña que la abra en canal y deje al aire su debilidad y su contradicción discursiva. 

Me explico. Aceptar algo me parece fundamental. Hay que aceptar la realidad, las cosas como son, si queremos cambiarlas. ¿Estás estancado en tu trabajo? ¿No ves perspectivas para tu negocio? ¿Tu relación de pareja está en crisis? ¿Bebes demasiado? Sea cual sea tu problema personal, lo primero es aceptar que existe. Después, y sólo después, podrás desarrollar y aplicar las estrategias adecuadas para solucionarlo y salir victorioso. El punto A es "yo acepto".

Sin embargo, la aceptación de la gordura es algo distinto. No parece un primer paso, sino el postrero. Todos hemos conocido a personas que han sufrido de obesidad desde la infancia. No se les daban bien los deportes. Eran objeto de muchas burlas. Su volumen corporal les provocaba muchas incomodidades cotidianas y les vedaba el acceso a no pocos puestos de trabajo. Lo tenían más complicado para encontrar pareja de su agrado. Intentaron luchar contra esa obesidad, siguieron la dieta del pepino, luego la de la alcachofa, después un montón de "dietas-milagro" que abandonaban rápidamente muertos de hambre y debilitados, visitas al  endocrinólogo, bici estática, cuota del gimnasio, piscina, aeróbic, terapias alternativas .... permaneciendo la amplia mayoría de ellos en la misma circunstancia de obesidad. Y un día, cansados y hastiados, encuentran en YouTube a una chica gordita con gafas de pasta, el pelo teñido de azul, los labios pintados de negro y unos cuantos piercings y tatuajes, que les dice que ellos son hermosos como son y que tienen que aceptarse para dejar de sufrir, ignorando la "presión social" que les dice que deben adelgazar. Y se adhieren a esa ideología.

La aceptación como primer paso abre el camino del cambio personal, un camino arduo y fatigoso que al cabo del tiempo merecerá la pena haber transitado. La aceptación como paso último cierra la puerta a posibles cambios, sustituidos con toda clase de excusas: "soy de huesos anchos", "salgo a la familia", "no tengo tiempo para comer bien o para ir al gimnasio", "la muñeca Barbie traumatizó mi infancia", "los flacos son infelices", etc etc, hasta el definitivo "todos los cuerpos son hermosos y el mío también". La ideología Fat Acceptance añade a las excusas un discurso de baja categoría sobre estructuras patriarcales, opresión capitalista, mundo de la imagen y ramalazos magufos que como buena ideología postmoderna dice al nuevo adepto lo que éste quiere oír.

Si al lector le suena familiar el proceso psicológico que mucha gente obesa ha transitado hasta llegar a la aceptación final, es por un motivo: la aceptación resignada de la gordura sigue en buena medida el patrón del modelo de Kübler-Ross, o las cinco etapas del duelo.


La psiquiatra y ensayista suiza Elizabeth Kübler-Ross (1926-2004).

Esas etapas son: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. En ese orden. Ante una tragedia personal, ante una pérdida dolorosa, ante una enfermedad incurable, la persona primero lo niega, atravesando las siguientes etapas paulatinamente hasta que la fuerza de la realidad le lleva a resignarse a su situación, alcanzando un estado de serenidad. Esa aceptación final libera, porque evita que enfoquemos nuestra atención generadora de estrés y sufrimiento en algo que no podemos controlar, dejando que todo siga su curso natural.

La Fat Acceptance es la fase final del duelo en el caso de la gente que lo ha pasado mal, a lo largo de su vida, por su obesidad. Es su final del camino, que cierra el duelo y les permite continuar con el curso normal de las cosas.

Siendo así, habrá que decir que entonces el movimiento Fat Acceptance parte de un error básico. Ese error consiste en que, con excepciones debidas a procesos patológicos, la gordura no es un designio inexorable e incurable de la biología, sino una situación poco deseable que puede ser revertida tomando las iniciativas adecuadas y siendo persistente en ellas. Muchos obesos siguen las fases del duelo como si estuviesen condenados a sufrir de obesidad, lo que no es cierto. Por tanto, la ideología de la aceptación es tramposa desde su mismo nombre.

¿Pero cómo y, sobre todo, por qué una ideología blanda fácil de rebatir y que resulta contraproducente al querer disuadir a los obesos de que abandonen un estilo de vida que pone en serio riesgo su salud forma parte del discurso sistémico progre? Hay una serie de razones que expondremos a continuación:

-Es una ideología proclive al consumismo. El consumo es el motor de nuestra sociedad actual. Tiene que haber un consumo continuado de bienes y servicios para que siga girando la rueda de la economía. No importa que lo que se consuma sea suntuario, superfluo e incluso negativo para el consumidor. Lo que importa es que deje dinero en sectores empresariales dependientes del sistema de crédito mundial y en la tesorería de los Estados-providencia que gravan esos bienes y servicios con impuestos al consumo.

Por eso no ha habido con la impresionante epidemia de obesidad que nos rodea, y que se multiplica por dos en cada generación, la alarma social que se ha producido muchas veces con la anorexia, un problema de salud mucho menos usual. Las chicas anoréxicas son básicamente anticonsumistas, una amenaza no sólo para ellas mismas sino también para el sector alimentario. Sin embargo, para la obesidad siempre hay excusas. Pasa algo similar con el alcohol y el tabaco, sectores proconsumistas que dejan sustanciosa tajada en las arcas públicas. Con el tiempo, y para salvar esos sectores ante la evidencia de que el abuso de esas sustancias es muy peligroso, los Estados-providencia implementaron políticas para que no se descontrolase el tema, legislación antitabaco, endurecimiento de las penas por seguridad del tráfico, etc. Pero son negocio y los negocios no se pueden desmantelar desde dentro así como así.

-Su audiencia tiende a crecer. Las proyecciones sobre la población que será obesa para el 2050 y otros son inequívocas: el porcentaje de obesos en la población va a seguir marchando hacia arriba hasta convertirse entonces en casi mayoría absoluta en el grueso de los países occidentales. Eso supone un granero de votos para los partidos que tengan en sus filas a los principales ideólogos -ideólogas, más bien- del movimiento. Y es de imaginar que serán agasajadas por los Sánchez e Iglesias de turno que haya por entonces, formarán parte de la ejecutiva de los partidos más asistencialistas, su voz se oirá e intervendrán en la redacción de iniciativas políticas.

-Se puede vivir del activismo. Las youtubers, las publicistas, las activistas, las personalidades destacadas de Fat Acceptance ahora y en los próximos años serán iconos semi-sagrados dentro de un par de décadas si esto sigue así, si la obesidad sigue creciendo como lo hace y si ellas siguen en nuestro mundo. Seguramente las más avispadas de ellas lo tendrán en mente. Pero incluso ahora se puede vivir del tema. Para que un movimiento crezca hace falta que un puñado de gente pueda vivir de ese movimento para así dedicarse por entero a él y aparecer por todas partes. Ya hay activistas Fat Acceptance que son regularmente invitadas a programas, a charlas de motivación, e incluso a simposios donde la élite californiana populariza sus estrategias, como las TED Talks:


Aquí vemos a Kelli Jean Drinkwater, famosa activista de "radical body politics", explicando la movida en TED. Supongo que fue una noche calurosa, porque Kelli suda mucho y por momentos parece faltarle el aire.

Hay también ya "plus size models", que son chicas gordas con un rostro agraciado y cuyo sobrepeso no ha eliminado del todo la adecuada ratio cintura-caderas. La Fat Acceptance les ha dado a ellas la oportunidad de explotar profesionalmente lo que en principio era un hándicap para ganarse la vida en el mundillo de la belleza.

-Comparte rasgos con el discurso ideológico progre. Forma parte de la cultura de la irresponsabilidad que campea hoy día. Lo que estoy diciendo no va para la gente obesa que lo está por un serio problema de salud, sino para la que "se ha dejado ir" no poniéndose límites a sí misma, demostrando un exceso de autoindulgencia y una lamentable falta de autocontención.

Esa irresponsabilidad y esa autoindulgencia vienen acompañadas de un solipsismo según el cual todos los cuerpos son hermosos, todos sin excepción, y se debe exigir a los demás -siempre es a los demás a quienes se exige algo- que así lo crean o, al menos, que finjan creerlo. Ese solipsismo esconde el olvido de la biología. La obesidad cierra puertas laborales, amorosas, recreativas y de muchas otras clases. También vienen acompañadas de la promoción de la responsabilidad ajena, de la culpa ajena. La sociedad es la culpable. Eso genera una cultura de la queja cuyo objetivo es influir en los demás para que cedan, abriendo puertas y abriendo la billetera para "paliar desigualdades" sin contraargumentar que esas desigualdades pudieran estar justificadas y que también son paliables llevando una vida sana.

-Justifica la existencia del Estado-providencia. Una cultura de la irresponsabilidad y de la queja es una cultura del gasto público, en forma de subsidios y de políticas "integradoras". Además, la mala salud provocada por la obesidad tiene como consecuencia mayor gasto farmacéutico y hospitalario -incluida la prole de las gestantes obesas, más proclive a malformaciones de variado signo-, que en los países con sanidad pública implica que el Estado-providencia se justifica a sí mismo, demostrando que es necesario para evitar injusticias y para brindarnos bienestar. Cuando la sanidad pública es accesible y -aparentemente- gratuita, se abusa de ella. Eso es una realidad patente, también en España. Buena parte del volumen de trabajo y de gasto que la sanidad pública española tiene desaparecería si la población observase hábitos de vida saludables. Eso sería muy buena cosa para el contribuyente español -pagaría menos impuestos y el importe de la cuota de deuda soberana que le corresponde y que alguien ha firmado por él sería menor o por lo menos no seguiría incrementándose-, pero mala para un Estado-providencia que actúa como un ser vivo y que no quiere autoamputarse ningún tentáculo.

El elevado gasto público sanitario elevado es también negocio para el sector farmacéutico, porque funciona como proveedor de aquél. Además, entre la política y ese empresariado -llamado a veces FarMafia con notable mala uva- se da el fenómeno de las "puertas giratorias", o trasvase de personas destacadas de un sector que pasan a trabajar en el otro, habitualmente en cargos directivos, y viceversa. Esas puertas giratorias son menos escandalosas que las del sector energético, pero también las hay.

-Rompe con el discurso ideológico tradicional de los países europeos. Es lo esperable dado que la ideología Fat Acceptance forma un frente con el discurso sistémico progre y con la justificación del asistencialismo. ¿En qué puntos se manifiesta esa ruptura con las ideas que han vertebrado Europa durante siglos e incluso milenios?


  • En primer lugar, rompe con la idea tradicional de la responsabilidad individual por los propios actos. Ésa es una idea clásica que el cristianismo reforzó. Para el cristianismo no hay culpas difusas sociales, sino que cada humano es pecador y ha de responder por sus pecados. Además, el cuerpo es templo del espíritu y hay que cuidarlo. Si una persona ha estado durante años maltratando su cuerpo, ella es la responsable, no la sociedad ni sus ideales de belleza. Culpar a la sociedad es echar balones fuera. Pero el progresismo necesita una culpabilidad social difusa, para re-estimular su habitual patrón ideológico de la lucha de clases, ahora entre la gente que está en su peso y que por ello es privilegiada -el "thin privilege"- y los oprimidos "bigger bodies". También necesita esa culpabilidad difusa para llegar a la mente y al bolsillo de una gran cantidad de ciudadanos que no tienen responsabilidad alguna en la obesidad de sus vecinos. Mediante el cultivo del sentimiento de culpa, se engrasa la maquinaria de extracción de rentas de manera voluntaria, o si no coercitivamente por un Estado-providencia dominado por el discurso sistémico progre.
  • Asimismo, derivado de la anterior, rompe con la idea de capitalismo patriarcal, que está sustentado en la responsabilidad individual. La misma Kelli Jean en su perfil de Facebook tiene la meme ".... We eat the patriarchy" -cuidándose mucho, eso sí, de ir a países donde aún impera el patriarcado-. Es una ideología igualitaria, que demanda cuotas -por ahora principalmente en el sector de la imagen, consiguiendo por ejemplo más variedad en las Barbies, algo que no sé si las niñas demandaban-, y asistencialista, que implica gasto público, a cambio de decirnos que son seres humanos y que tienen sentimientos, algo que todos sabíamos ya. El antipatriarcalismo se aprecia especialmente en la muy elevada proporción de mujeres en la Fat Acceptance, algo que tiene su explicación.
  • Además, rompe con el canon clásico de belleza occidental, heredado de los griegos y que con pocas variaciones ha llegado hasta hoy. Para los antiguos griegos la belleza tenía una dimensión divinizante. En general el cultivo de la belleza en el arte era un canto a la Creación divina y a la filiación de nosotros los humanos respecto del Creador. En las sociedades ateizadas ese arte bello tiende a desaparecer porque carece de una motivación profunda. Si se niega a Dios, se niega Su obra y con ello se niega la belleza. Queda el camino libre para la proliferación de monigotes que parecen hechos por niños, manchurrones en paredes, esculturas de hierrajos retorcidos, heces enlatadas, música inaguantablemente atonal .... Si los cánones estéticos occidentales han sido pervertidos, tarde o temprano le tocaría el turno al canon de la belleza física. 
  • Finalmente, rompe con la idea cristiana de pecado. La virtud cristiana es la lucha contra los pecados, virtud que no está tan lejos de la promovida por otras filosofías tradicionales o escuelas como la estoica. La idea tradicional de lucha contra el pecado nos dice que pecar aleja de Dios, nos convierte en esclavos de lo peor de nosotros -o del Diablo, lo que quizá sea una misma cosa- y acaba siendo mal negocio porque el pecado se vuelve contra el pecador, destruyéndole. Todavía hoy el catálogo de los siete pecados capitales conserva su eficacia, dieciséis siglos después. Una persona tan irresponsable que no se cuida, comiendo glotonamente y no molestándose en autocontenerse o en moverse más, incurre en los pecados de gula y de pereza. También puede sentir la envidia de ver a gente con mucho mejor tipo, y la ira de que a ella no le traten igual que a esa gente. Finalmente, eso puede llevar a la soberbia de exigir a los demás que la quieran como es: gordita, glotona, perezosa, envidiosa e iracunda. Pero el discurso progre no ve eso como un ramillete de pecados, sino como "rasgos de personalidad fuerte" propios de "mujer empoderada". Si no hay Dios, no puede haber pecados. Curiosamente, parece haber una conexión entre baja religiosidad y malos hábitos de salud.


Crédito: New Line Productions, Inc, visto en el blog pyxurd.blogspot.com. El meollo dialéctico del clásico noventero "Se7en" (1995, David Fincher) es que la sociedad occidental ha olvidado completamente la noción de pecado. Para el asesino John Doe la ley divina expresada en los siete pecados capitales sigue vigente, dado que Dios sigue vigente también, mientras que la gente vive en el error de haberle dado la espalda. Significativamente, John Doe es un varón delgado.

Llegados a este punto, hay que preguntarse por qué la ideología Fat Acceptance es abrumadoramente femenina. La opinión más habitual que me ha llegado desde la Anglosfera es que las mujeres sufren más presión social para alcanzar el Thin Ideal que los hombres, que en las portadas de las revistas salen mujeres delgadas a menudo afirmando "cómo perdí 40 kilos" o "cómo recuperé en seguida mi figura tras tener a mi hijo", nuevamente la muñeca Barbie, etc. Es cierto que existe presión de índole estética sobre la mujer, una presión que puede llegar a ser tóxica y que necesita alternativas, pero seamos justos y admitamos que la presión social para que las mujeres estén monísimas no las empuja necesariamente a la obesidad. Se diría incluso que esa presión social es usada como excusa por algunas mujeres gordas para evitar un cambio de estilo de vida.

También los hombres sufrimos presión social por nuestro físico. También los hombres gordos podrían justificarse diciendo que están traumatizados por Brad Pitt, Liam Hemsworth, las películas de superhéroes mazados, Cristiano Ronaldo cuando se quita la camiseta, las portadas de Men's Health y un interminable etcétera. Sin embargo, aquí no se utiliza el argumento. La presión social debería llevar en oleadas a muchos señores obesos a militar en el activismo Fat Acceptance, pero eso no ocurre.

La razón es biológica. Como expliqué en el ensayo sobre testosterona e invasión, la masculinidad es un lujo biológico porque para mantener una población estable de humanos no hacen falta tantos varones como hay -a nivel planetario tienen una human sex ratio ligeramente superior al número de mujeres-. Unos pocos varones pueden fecundar a muchísimas mujeres. Por tanto, para mantener estables los números demográficos ha de mantenerse estable el recuento de úteros, mientras que la masculinidad sobrante se ha ido desfogando históricamente de mil maneras, a menudo relacionadas con la muerte prematura -el guerrero, el explorador, el esclavo manual- o con celibatos voluntarios -el sacerdote- e involuntarios -el mendigo-. Nuestra especie no ha cambiado gran cosa en ese aspecto, de manera que el útero pesa más que la masculinidad y se le da más importancia.

El otro motivo, igualmente biológico, es que se ha recuperado la estructura primigenia de seducción, en que un 20% de Alfas polarizan el interés del 80% de mujeres, siguiendo el principio de Pareto, con lo que el poder decisorio de elección y discriminación respecto del 60% de hombres desemparejados -otro 20% de hombres se emparejan de manera duradera con el 20% de mujeres- se vuelve extremadamente desigual. En el terreno de la seducción una chica que valga un 3 sobre 10, por ejemplo, equivale a un chico que vale un  7 sobre 10. Una chica gordita tiene más margen de discriminación del que tendría en una estructura de seducción marcada por el patriarcalismo -se entiende que la ideología Fat Acceptance lo odie-, lo que le da un poder de influencia social mayor.

Contemplado el panorama con un enfoque esotérico, se entiende por qué ha regresado la Venus obesa. Ha regresado la Gran Madre, la diosa ginárquica, la Pachamama, la que no se preocupa del destino de los varones, la que nos encuentra prescindibles salvo para usarnos y tirarnos. Por eso nosotros hemos orientado nuestra mirada al Padre del Cielo. El progresismo quiere destruir el patriarcado para conseguir que apartemos nuestra mirada del Cielo y que vuelva a estar a ras de tierra. El Padre es patriarcado, lo que significa empoderamiento del varón, una blasfemia para las adeptas al culto de la Venus primordial. El final del patriarcado ha permitido el regreso de la diosa.


Las caras de estupor que provocan en USA los argumentos Fat Acceptance, próximamente en España.


La ideología Fat Acceptance está a punto de llegar aquí. Todo lo que a nivel progre se cuece en USA tarda un poco en calar en tierras iberas, pero tarde o temprano nos alcanza. Dentro de un tiempo, quizá no mucho, tendremos debates sobre el tema. Cuanto más obesa siga haciéndose la población española -recordemos el dato del principio del artículo: la gente con sobrepeso + obesidad ya es mayoritaria en USA, así como también en Australia, y va camino de serlo en España-, más nos acercaremos al punto crítico de irrupción de esta ideología que parece bienintencionada pero cuyas ramificaciones van mucho más allá de lo que parece. Un clavo más en el ataúd de la Europa cristiana.

¿Qué hacer? No soy el más indicado para decirlo, aunque creo que estoy siendo de los primeros en avisar al personal de que esta ideología aparentemente anecdótica va a penetrar en nuestro pueblo, y que conviene cargarse de razones y argumentos para combatirla. El progresismo da la batalla en el campo de las ideas, una batalla a la que no podemos sustraernos. Tenemos que ganarla y no debemos ceder en nada. Cada concesión es tomada por ellos y ellas como una demostración de debilidad, de ánimo dubitativo. Tenemos que mantener bien engrasada la máquina dialéctica.

Ok, admitido. Soy varón blanco. Me gustan las mujeres. Me mantengo con mi trabajo. No percibo subsidios. Hago deporte. Creo en Cristo y en la Virgen. Ah, y soy pro-Israel. Todo eso me convierte a ojos del discurso sistémico progre en una especie de monstruo horrendo peor que Hitler, Franco y Satanás juntos. Pues bien, durante el tiempo del día que no dedico a oprimir a minorías, a desplegar microagresiones, a herir sentimientos y a promover que se vendan las escuelas y hospitales públicos a Monsanto, le dedico algo de atención a este blog que promueve la batalla de las ideas, y os digo que:

-No permitáis que os vendan una ideología que ignora olímpicamente los problemas de salud de las personas obesas, así como sus costes en recursos.

-No permitáis la entronización de cualquier chorrada foránea sólo porque en España nunca se ha hablado de ella.

-No permitáis que defiendan la autoindulgencia frente a la autocontención.

-No permitáis que os sobrecarguen con más gasto público del que ya pesa sobre vuestro dinero.

-No permitáis la victoria del sentimiento contrariado sobre el dato frío.

-No permitáis que os pillen sin argumentos.

-No permitáis el olvido de la biología ni el de los pecados capitales.


Sic vidi res, amigos.




Foto: Youtube / Dressmann Official, visto en la web metro.co.uk.

Extra bonus del artículo. Acabo de conocer, gracias a un portal Fat Acceptance en castellano, que el empoderamiento de las corporalidades masculinas no-normativas también está haciéndose un hueco en la publi y en la oferta de las marcas de ropa y otros productos. Nada que objetar, desde luego, es una maniobra comercial como otra cualquiera. El caso que nos trae aquí es el de la marca noruega Dressmann, que hace dos años comenzó una campaña "democratizadora" del varón en los anuncios de ropa interior, con la imagen que he puesto arriba. Mediante esa imagen se quiere dar una idea abarcadora de la variada realidad masculina, en la que no sólo hay cachitas bien definidos, sino tíos normales, de todas las edades, todas las razas y todos los tamaños. Ropa interior para cualquier hombre, siendo todos ellos perfectos.

Imágenes como ésta son útiles para que las simpatizantes del Fat Acceptance afirmen pomposamente que su movimiento no es sólo de mujeres, que también prestan atención a los hombres. Bueno, pues permítaseme decir algo a mí ahora:

-Esta imagen contradice el discurso Fat Acceptance del capitalismo como opresor de realidades corporales no-normativas, pues aquí el capitalismo está presentándolas. Lo hará por dinero o por convicción, o por tirarse el rollo, o por todo eso junto, pero lo hace.

-Esta imagen no es universalista del varón. Sólo dos parecen superar los 50 años. Ojo con eso, señores de Dressmann, que la gente mayor tiene más poder adquisitivo. Tampoco es racialmente representativa. Cinco blancos, un negro y un señor que parece mexicano. Ni chinos ni indios ni árabes. Ese anuncio clava el patrón de representatividad del mercado audiovisual useño, por muy noruega que sea la empresa que lo paga.

-El slogan contradice la cosmovisión cristiana y se alinea con la progre-californista. Mientras el cristianismo nos dice que todos somos imperfectos, y que somos pecadores por naturaleza, el progrerío californista dice todo lo contrario, que somos la rehostia todos, y que si alguien opina distinto es un fascista y si la propia Naturaleza opina distinto hay que cambiarla.

Si el slogan fuese veraz, ¿para qué querríamos entonces comprar los productos de Dressmann? ¡Si ya somos perfectos! Pero como tal paradoja no se les ocurrió, sigamos.

-Es evidente la doble vara de medir Fat Acceptance cuando se trata de hombres o de mujeres. No hay ningún obeso en la imagen que pueda ser parangonable con los ejemplos que ese movimiento pone cuando se trata de mujeres, pero ni de lejos. El señor que parece mexicano es el que tiene más sobrepeso, y aun así compárese con las imágenes de mujeres obesas que aparecen fotografiadas con cartelitos del tipo "I need Fat Acceptance because ...." Nada que ver.

-Lo que en realidad caracteriza a los varones del anuncio es que, todos menos uno, lucen un físico que sugiere que no van al gym. Vamos, que en términos deportivos están "en barbecho". Que sólo usan su cuerpo para trabajar y para ponerse ropa interior de marca. Que no le sacan partido, que no lo cultivan.

Pero claro, ¿para qué querrían hacerlo, si son ya perfectos?



Visto en reddit.com.

Segundo extra bonus. Esta meme que compagina las reacciones de los usuarios ante dos casos de obesidad me parece impagable. Esas reacciones son diametralmente opuestas. La obesidad del perro suscita indignación; la de Tess lo que suscita es una intensa admiración. La obesidad del perro es vista como una amenaza para su salud y su calidad de vida -se dice que hay programas para tratarla-; la de Tess no lleva a nadie a comentar nada desde el punto de vista de la salud. La obesidad del perro se relaciona causalmente con la irresponsabilidad -o quizá la maldad- de su dueño; la obesidad de Tess no se relaciona en ningún momento con irresponsabilidad alguna. La obesidad del perro es "abuso animal"; la obesidad de Tess es "una inspiración".

Uno de los comentarios a la foto de Tess, el mejor de todos a su pesar, dice que por qué no puede encontrar a alguien así. ¡Sal a la calle, por Dios! Chicas así están por todas partes. En otro comentario quien escribe dice estar totalmente de acuerdo con su hija de seis años. ¿Niños muy maduros? ¿Adultos algo pueriles? Quién sabe. En otro, una sista se reafirma en su orgullo de chica "con curvas". Está claro que el término curvy está perdiendo a marchas forzadas su significado convencional.



Visto en mgtow.com.

Tercer extra bonus. A cualquiera se le hace evidente que la FA es un movimiento abrumadoramente femenino. Se aprecia cuando rastreas memes de parejas en las que una parte es gorda o "de físico no-normativo": ésta es la parte femenina. Es una consecuencia esperable del regreso a la ginarquía: si los Alfas acaparan al 80% de chicas, ese 20% restante tiene un poder de decisión e influencia enorme sobre la muchedumbre de varones desechables. Ahora bien, en estas memes el varón que se nos presenta suele tener hechuras de Alfa.

Es decir, la FA en sus memes va más allá de decir "merecemos atención masculina" porque "todos los cuerpos son hermosos" -lo que no les impide ridiculizar a las chicas demasiado flacas, contradicción que ignoran involuntaria o deliberadamente-. Dice también qué tipo de atención masculina les interesa: hombres altos -en la imagen el brotha está inclinado, pero es algo más alto que ella-, con todo el pelo, fibrosos y musculados. ¿Qué pasa con los gorditos? ¿No hay FA para ellos?

Una chica gorda está en su derecho de no querer quedar con chicos más bajos que ella, o que tengan alopecia. Pero la baja estatura y la alopecia son ajenas a la voluntad del chico; ¿se puede decir lo mismo de la gordura, quitando algunos casos particulares?


La californiana Amani Terrell se hizo viral paseando su FA por el Hollywood Boulevard de Los Ángeles en abril del 2014. Me encanta su desparpajo, propio de su edad: 20 años.

Cuarto extra bonus. En esta ocasión no me referiré a una meme, sino a un estudio que me parece crucial y que demuestra una deriva social a mi entender preocupante. El estudio, publicado el pasado mes de marzo con la autoría de Jian Zhang de la Universidad de Georgia, relaciona el porcentaje de personas con sobrepeso + obesidad en USA con su esfuerzo por bajar de peso. El arco de tiempo del estudio abarca desde 1988 hasta 2014, y los resultados son muy ilustrativos:

-Por un lado, sobrepeso + obesidad han aumentado considerablemente, del 52% al 65% de la población. Esa tendencia es sobradamente conocida en las sociedades occidentales, y no llama la atención a estas alturas.

-Por el otro, el porcentaje de gente que intenta activamente perder peso ha declinado durante ese mismo período. Dentro de la gente con sobrepeso / obesidad, ese porcentaje ha bajado del 55% al 49%. Eso es, a efectos prácticos, fat acceptance pura y dura, no como movimiento estructurado sino como una realidad social. Mucha gente está  tirando la toalla.

Esa aceptación-rendición-como se le quiera llamar incide especialmente entre las mujeres negras, cuyo porcentaje de obesidad es del 55% -de cada dos mujeres afrouseñas, como mínimo una es obesa- y cuyo propósito de adelgazar ha bajado del 65% al 54%.

¿Qué responsabilidad concreta ha tenido el movimiento FA en el declive de los esfuerzos por perder peso? Honradamente, lo desconozco. Pero es evidente que su "mercado ideológico" no para de crecer. El movimiento va a más.


El niño Miguel Ángel Valero de la serie "Verano azul".

Quinto extra bonus. ¿Os acordáis del "Piraña"? Era uno de los personajes infantiles de "Verano azul", aquella mítica serie de Antonio Mercero. De aquéllas el niño gordito en las aulas escolares era apodado "piraña", porque de aquéllas había uno, o ninguno, en cada aula. Ahora las cosas han cambiado.

Según un estudio recogido en The Lancet recientemente, la obesidad infantil y juvenil se ha salido de cauce. En las últimas cuatro décadas, el porcentaje de obesos de edades entre 5 y 19 años se ha multiplicado por diez. Por diez. Repito, por diez. Un poquito más en el caso de los niños.

Eso va a tener una influencia difícil de calibrar -aunque ya se le han puesto números-. Va a repercutir en las expectativas laborales, emocionales y de esperanza de vida de quienes recojan nuestro testigo en la marcha de las generaciones. Asimismo, tendrá un impacto brutal en los niveles de testosterona medios de las naciones desarrolladas, que ya de por sí están en clara decadencia.

De todas maneras, para darse cuenta creo que basta con pisar la calle, porque ese auge de niños gordos es evidente, puede que no en los barrios de más poder adquisitivo pero en los de niveles medio-bajos es imposible no verlo. El estudio simplemente corrobora con datos lo que la intuición y la observación ya notaban.


Visto en lovethispic.com.

Sexto extra bonus. Como ya he comentado, en las calles de los barrios de mi ciudad donde hay más poder adquisitivo se ve menos proporción de gente gorda que en los barrios con una media de ingresos más modesta. Eso no me lo puede negar nadie porque lo estoy viendo continuamente. Y pasa tanto con adultos como con niños.

Un darwinista social diría que eso se debe a las diferencias de cociente intelectual. Que la gente con más CI obtiene más ingresos porque es más lista y come mejor porque es más reflexiva y está mejor informada. Para mí la explicación es más sencilla: la comida de verdad está relativamente cara, mientras que la comida chatarra está francamente barata. Uno tiene que adaptarse a su nivel de ingresos. Además, el modo de vida urbanita tiende a que nos olvidemos de cómo es la comida real, tradicional, a qué sabe y cómo se prepara.

Por otra parte, cuando la gente sale a comer fuera, cuanto más dinero tengas más te permitirás ir a sitios caros, donde por lo general el producto en origen es más caro al ser también de mejor calidad. No ocurre siempre, pero ésa es la pauta. Y eso redunda en la salud.

En el pueblo de mis padres hay también escasa proporción de gordos, menos desde luego que en los barrios modestos o "proletarios" de mi ciudad. Y no es que sea un pueblo de ricos. Simplemente, en los núcleos de población más pequeños hay también más cercanía a la comida real, está más presente en la cultura -fiestas, ferias, temporadas-, hay menos intermediarios y su precio es menor. Por eso en los pueblos se come mejor. Hay gente "hermosa", desde luego, pero nada que ver con la plaga urbanita de obesidad.

El brécol es sanísimo pero no está tan "rico" como la comida chatarra bañada en glutamato monosódico. Y si encima está el triple de caro ....



Séptimo extra bonus. No he explicado a los lectores lo del gif del hombre rubio que aparece al final del artículo. Viene de un programa de debates llamado Insight, que se hace en Australia, y para la ocasión hablaban del creciente problema de obesidad que se está viviendo allí y del que nos hemos hecho eco: los aussies parecen querer cazar a los useños en esas preocupantes estadísticas. En el debate intervenía él, de nombre Julius Kieser, y salía también una vieja conocida del asunto, Kelli Jean Drinkwater. Las caras de estupor de Julius al escuchar los argumentos de la "positividad" se hicieron virales y han dado lugar a una avalancha de memes.

Julius y su mujer Sharny -quien también participó en aquel debate- son entrenadores personales de fitness y además han formado una familia que da gusto verla:


Fuente: Facebook, visto en thesun.co.uk. Supongo que el chico de la izquierda es hermano de Sharny.

A la hora de criticar la FA, para ser convincente, hay que presentar una alternativa seductora. Hay que hacer entender que la vida será mucho mejor perdiendo ese peso que sobra y lastra la conquista de nuestros sueños, siendo un sueño muy común el de formar una familia sana, fotogénica y feliz. Hay que hacer entender que la obesidad resta atractivo para conseguir la pareja deseada y que aporta complicaciones durante la gestación, como ya se ha comentado en el cuerpo del artículo.

"Yo quiero que me quieran como yo soy". Pero eso no es lo que tú eres. Es un estado circunstancial en el que estás, casi siempre por una serie de malos hábitos continuados en el tiempo. Cambiando tus hábitos, cambiando tus rituales, cambias tu vida y muy probablemente te acerques a ser quien realmente eres. Y sentirás en tu alma el goce inmenso del triunfo personal, vencerte a ti mismo como una forma aristocrática de vivir y disfrutar la vida. Esas pequeñas conquistas personales, que a menudo sólo te constan a ti, conforman esa nobilitas a la que se refería Ortega en La rebelión de las masas.

Recuerdo mi caso, cuando quería practicar calistenia pero no conseguía hacer ni una dominada. Apenas doblaba mínimamente el brazo y me subía un par de centímetros. Estuve meses intentándolo. Meses haciendo dead-hang, meses mejorando el agarre, meses con series de dominadas australianas, meses trampeando con falsas dominadas, hasta que al fin lo conseguí: hice una dominada, mi primera dominada.

Nada cambió aparentemente en el mundo, el sol siguió saliendo y los pajarillos siguieron cantando. Pero tengo esa dominada, y no lo digo en broma, como uno de los puntos culminantes de mi existencia hasta ahora. Un logro íntimo, que en nada modificó la vida del resto de la gente.

O quizá sí. Quizá he cambiado la vida de alguien con mi artículo sobre la calistenia, todavía el más leído del blog.


  Crédito: PA, visto en itv.com. Hay que hacer deporte, no verlo.

Octavo extra bonus. Mires donde mires, consultes donde consultes, el patrón de gordura creciente se está imponiendo en todas las sociedades occidentales. Acabo de comprobarlo también en el caso de Irlanda del Norte: un 63% de la población. En el link se felicitan por el descenso en el consumo de tabaco -me alucina que la gente siga fumando a estas alturas-, pero indican que el aumento de la gordura puede compensar negativamente, mediante enfermedades y muertes prematuras evitables, esa otra estadística favorable.

La gente está al tanto de la relación entre tabaquismo y cáncer, pero no tanto entre obesidad y cáncer, que por cierto golpea más a las mujeres que a los hombres, nos dicen desde USA. Y la Fat Acceptance ¿publicita estos datos? ¿Hace algo que no sea postear memes melifluas o practicar el sofismo diciendo que no todos los delgados están sanos?

Si la gente de la FA no publicita los datos que relacionan obesidad no ya con falta de aceptación amorosa sino con enfermedades porque los desconocen, cuando deberían conocerlos porque se supone que se han especializado en el tema del cual hablan, su ignorancia les desacredita.

Si no los publicitan sabiéndolos, su cinismo es odioso. En ese caso, les importaría un rábano la salud, la felicidad, la esperanza de vida de la gente a la que dicen defender -afectando también a sus familiares-. Se diría que sólo quieren sentirse bien "ellxs mismxs".


Vía 9gag.com.

Noveno extra bonus. Hace unos días leí, en una de esas páginas de "positividad corporal", la carta abierta de una chica que se sentía acomplejada por su sobrepeso, que no le afectaba en su actividad física -según decia, es una chica activa a la que le gusta el deporte- pero sí en su psique, en su autoestima, porque su cuerpo no se corresponde con el así llamado modelo estético excluyente.

Me parece obvio que si un modelo estético sirve para hacer una criba entre físicos en función de cómo se adecúen a él, tiene que ser inevitablemente excluyente de por sí, porque un tanto por ciento de la población no se adecuará a ellos. El problema es la connotación negativa de la palabra "excluyente", como si eso supusiese expulsar a una persona de la sociedad, una especie de ostracismo. La elección de las palabras no es inocente. Queda mejor ser "inclusivo" que "excluyente", es más progresista y lo otro más "facha", de manera que quien defienda ese modelo estético de marras que excluye pasa a ser, casi sin darnos cuenta, por la fuerza subconsciente de las connotaciones de una palabra, una mala persona.

Ese tipo de cartas no suelen ser escritas por hombres que se quejen de que su alopecia, su atonía muscular, su baja estatura o -cómo no- su sobrepeso les "excluye" socialmente. No tiene sentido pretender cambiar los gustos del resto de la gente. Es mejor ser proactivos y hacer algo por nuestra parte, incluido ignorar radicalmente si entramos o no en el modelo estético convencional.

Otra pega de esa idea-fuerza es que el modelo estético no es externo respecto de nosotros. No se nos dice que tengamos que parecernos a una persona concreta. En todo caso, se nos sugiere que nos parezcamos a la mejor versión de nosotros mismos. Ésa es, creo yo, la idea-fuerza que contrarresta a la anterior. Y si para alguien la mejor versión de sí mismo o misma incluye el sobrepeso, OK, sigue tu camino.

La tercera pega, también importante, es que da la sensación de que estamos ante un canon muy estricto, muy exigente, una angosta horquilla de la que la inmensa mayoría de mujeres "normales" quedan excluidas. Eso es falso. Ya puse en el Manifiesto Neo los gráficos de OK Cupid según los cuales los hombres tenemos unos gustos bastante más democráticos que los de las mujeres. Quien lo dude, puede consultar los gráficos. Fijaos en las imágenes de arriba, porque son bastante ilustrativas. Son imágenes elegidas con bastante sesgo, porque unas mujeres están posando y otras no. Pero quitando eso, al menos para mí dejan claro que la horquilla de atención masculina es amplia, y el carácter inclusivo de los gustos masculinos también lo es.

Personalmente, las encuentro atractivas desde la "skinny" hasta la "overweight". La que más me gusta es la "curvy", sin duda. Me gusta la "fit", porque su alta testosterona se evidencia en su mirada penetrante, de cazadora. Las divas fitness suelen tener esa mirada de leona. De ocho, encuentro atractivas a cinco. No lo considero una horquilla estrecha en absoluto.

Más aún, estoy convencido de que el gusto masculino general coincide básicamente con el mío -quizá excluyendo a la "fit", porque tan bajo IGC no suele considerarse atractivo-. Es una horquilla que incluye más que excluye.

Lo que no se nos puede exigir es que nos guste lo que no nos gusta.



Décimo extra bonus. A lo largo del artículo he reducido al mínimo las alusiones a la salud, o el deterioro de ésta, con motivo de la gordura. He enfocado el discurso en el factor ideológico, puesto que considero a la FA una ideología blanda, sectorial, cuyo propósito es pretender justificar una situación vital habitualmente fruto de malas decisiones a lo largo del tiempo. Sin embargo, voy a aprovechar este extra bonus para ir listando links sobre obesidad y problemas de salud. Aunque estamos de acuerdo en que la gordura es mala para la salud, no viene mal recordarlo. Al fin y al cabo, tenemos un cuerpo y hay que cuidarlo.

La gente de la FA se queja de que los demás damos nuestra opinión. Por supuesto. Y seguiremos dándola. Yo no necesito el permiso de nadie para hablar de la FA, de igual manera que no necesito el permiso de Pedro Almodóvar para hablar de cine. Pues hasta ahí podíamos llegar. Yo digo lo que me da la gana, y si a alguien no le gusta que no siga leyendo.

Pero si el mundo de las opiniones resulta algo inasible y vaporoso, vayamos con datos y estudios.

-Relación sumaria entre obesidad y cáncer.

-Relación entre obesidad y cáncer de colon, con la insulina como clave básica.

-La obesidad en relación con la leucemia, linfoma y mieloma.

-La obesidad está relacionada con mayor incidencia de infertilidad y abortos espontáneos.

-La obesidad acelera el envejecimiento cerebral.

-Demoledor: las gestantes obesas son más proclives a tener prole con malformaciones.

-La obesidad está relacionada con mayor riesgo de ateroesclerosis así como de la formación de coágulos.

-Relación entre obesidad y osteoartritis.

-Relación entre obesidad y resistencia a la insulina, así como entre obesidad y desarrollo de diabetes tipo II.

-La obesidad como factor de riesgo para enfermedades del riñón.

-La obesidad detrás de la enfermedad por hígado graso no-alcohólico.

-Relación inversa entre obesidad femenina y longitud de los telómeros.



A ampliar progresivamente.

Hermanos Neos, poneos en vuestro peso y haced deporte. A la FA no le importáis, pero al Padre sí.


Crédito: Caters News Agency, visto en thesun.co.uk. La inglesa Simone Gately con la pequeña Minnie, una de sus cinco hijos.

Undécimo extra bonus, a cuenta de la relación entre obesidad y parámetros de desempeño intelectual. Se ha notado una correlación estadística entre obesidad y cociente intelectual, una correlación inversa según la cual a mayor obesidad menor CI. Por tanto, no es que una obesidad sobrevenida lleve a un descenso de CI, sino más bien a que un CI bajo hace a la persona más proclive a la obesidad, según el estudio de Kanazawa.

A mayor abundamiento, la obesidad de la gestante llevaría a tener una prole con CI más bajo, como se ha comprobado. Ahora bien, lo que se está afirmando no significa directamente que se tengan hijos con menos CI porque la gestante está gorda. Puede ser que no haya una relación causa-consecuencia entre la obesidad materna y el menor CI de la prole, sino que ambas tienen una raíz común, el menor CI de la gestante. Un dato significativo de ese estudio es que la gordura del padre también aparece estadísticamente relacionada con el menor CI de la prole.

Otra objeción que puedo aportar es que los tests de CI no son el medio idóneo para medir la inteligencia. Miden una determinada aptitud intelectual, y la miden bien, pero la inteligencia humana es mucho más que esa particular aptitud. Así lo comenté en su momento, y no siento la necesidad de mover ni una coma de lo escrito entonces. Por tanto, sería preferible un estudio que analizase otras clases de aptitud intelectual distintas de las concretas que miden los tests de CI. ¿Hay alguno?

Sí lo hay. La obesidad pre-gestación está en relación directa con unos menores niveles de aptitud matemática y de comprensión lectora. El estudio ha aislado otros factores que podrían haber influido en ese desempeño -estatus socioeconómico, nivel educativo de los padres, calidad de la vida familiar-, lo que sugiere la posibilidad de que la obesidad de la gestante sea si no la única sí la principal causa de esos peores resultados de la prole.

De ser realmente así, teniendo en cuenta lo dicho y dados los crecientes porcentajes de obesidad en Occidecadente, podríamos estar asistiendo al arranque de un proceso circular que se retroalimentaría a sí mismo. Por si acaso, es mejor llevar una vida sana con un peso corporal controlado.





73 comentarios:

  1. Muy buenas, es la primera vez que tengo noticias de este "movimiento", pero me parece una cabeza más de la insaciable Hidra Progre que va devorando todo lo que queda de la civilización cristiana occidental. De lo que si tenía noticia en ciertos foros y blogs de tipo MGTOW es del "Milf Acceptance", es decir que las mujeres vean como algo deseable socialmente el llegar a ser cuarentonas o cincuentonas "empoderadas" solteronas, sin hijos (o madres solteras) y, por supuesto, con mascota.Y que los hombres a su vez encontremos sexualmente deseables a las que en culturas más patriarcales serían consideradas como viejas. No quiero decir que no haya mujeres cuarentonas o de mayor edad que puedan resultar sexualmente atractivas por supuesto que las hay, pero en general a los hombres en general no nos atraen las "Milf" a las cuales biológicamente ya hace mucho que se les ha pasado el arroz,sino las veinteañeras en su cenit de fertilidad. Pues bien, parece que el sistema está empeñado en que nos atraiga todo aquello que va en contra de nuestra fascista y heteropatriarcal naturaleza. Por cierto no deja de ser curioso que las mismas feministas que invocan a la Pachamama, y a la Gran Madre, a la vez la tilden de "reaccionaria".

    Creo Hombre-Lupa que das en el clavo al comentar el origen mayoritariamente femenino o feminista de todo este ramillete de movimientos post-marxistas desde el "Welcome Refugges", al "Fat Acceptance", pasando por el "LGTB", todos ellos tienen en común que son profundamente anti-cristianos y anti-varón blanco occidental.Si ahora es normal ver a los LGTB o a los y las feministas haciendo piña con los "refugees" pronto se les unirán los "activistas fat", y todos los que están por venir, todos ellos unidos en su común "opresión" por el heteropatriarcado cristo-fascista blanco. Todos ellos seguirán proclamando su "orgullo" de ser diferentes, al mismo tiempo que exigirán "igualdad", pero a su vez privilegios y discriminaciones positivas y subvenciones por estar "oprimidos" que fluirán como un torrente de los bolsillos de los betas "opresores" hacia las arcas del Estado Providencia para seguir regando con dinero público el negocio de los "oprimidos" y los cientos y miles de ONGs, chiringuitos y observatorios contra la homofobia, la islamofobia, y la "obesofobia". Solo nos queda calcular hasta cuando se va a poder seguir inflando esta burbuja de la misandria anticristiana hasta que estalle definitivamente.

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    1. Sí, es como dices, poco puedo añadir. ¡Salud!

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  2. He conocido a mujeres gordas MUY atractivas. Sin embargo su atractivo ha sido a pesar de su obesidad y no gracias a ella, al contrario. En etapas en las que bajan un poco de peso se ven mucho mejor pero no es un estado que logren mantener.
    Ya conocía la lucha contra la gordofobia, que es como lo he visto nombrar en español y dónde quiera que aparecen ocurre lo mismo: mujeres gordas y tristes apoyándola, un montón de memes ridiculizándolas y esporádicas refutaciones bien redactadas con mucho sentido común y datos concretos. A diferencia de los anti-gordófobos que solo apelan a los sentimientos y al victimismo.

    ¿Para cuándo la entrada sobre aumentar la testo?

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    1. En cuanto tenga tiempo para redactar largo y tendido la pongo.

      Una de mis mejores amigas es obesa. Lleva meses diciéndome que se va a apuntar a clases de zumba, que eso le mola, pero lleva meses no apuntándose. Una pena, porque de cara es guapa a rabiar, y en el tema salud tanto peso extra le pasará factura.

      Cuando la chica que ha adelgazado no sostiene su nuevo estado es porque no es sostenible, lo más probable porque está basado en privaciones -pasar hambre, en general, o mantenerse con palitos de zanahoria y esas cosas- que tarde o temprano ceden por mucha fuerza de voluntad que se tenga.

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  3. En facebook existe una pagina hispana que sigue esa misma ideológica.
    https://www.facebook.com/stopgordofobia/?fref=ts

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    1. No tiene desperdicio, incluidos los comentarios de los chicos. Facepalm total. Pero bueno, si son felices ....

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  4. Off-topic, y como lo había prometido, tenía en cartera un artículo sobre cómo potenciar la testo, así como otros sobre MGTOW, la burbuja nocturna y alguno más. Como sus temáticas son convergentes, he decidido refundirlas en un Manifiesto MGTOW que será como mínimo igual de tocho que el de testosterona e invasión, y donde meteré todo. Casi no hay nada sobre neomasculinidad en castellano, por lo que he podido leer, así que no se hable más, Manifiesto en preparación.

    Iba a escribir algo sobre esa página de la capitalista Facebook, pero para qué. Que sigan luchando contra el "fascismo" con fotos tomando el sol en la playa. Llevo toda la vida viendo a mujeres gordas en la playa, y ahora resulta que eso es un acto antifascista. Pensaba que luchar contra el fascismo era remojarse los gayumbos en Anzio y Normandía, pero se conoce que estaba equivocado. Bueno, pues eso.

    ¡Salud, amigos! Permaneced viriles y fuertes.

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    1. "Antifascista" tomar el sol en la playa con las lorzas colgando :D, madre mía, si yo fuera un veterano superviviente de la Segunda Guerra Mundial los denunciaba directamente, aunque bueno, prefiero esos "antifascistas" a los perroflautas que van en manada a pegarles palizas a la gente por llevar una pulsera con la bandera de España.

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    2. Es pensamiento mágico. Si te sacas una foto en bikini destruyes al sistema, cuando el sistema realmente se refuerza así. Es lo que decía Marvin Harris de los hippies, que estaban embrujados con la creencia de que acabarían con el complejo industrial-militar con besos y mermelada de cacahuete casera. Esto igual, es el mismo pensamiento mágico por analogía.

      Hay un link a dos chicas, creo que se llama "binomio mujeril", en el que dicen que antes tuvimos lucha obrera, luego emancipación colonial, y ahora una nueva forma de lucha que consiste, por lo que he visto, en fotos de dos chicas en la ducha enjabonándose. La lucha obrera se hizo poniendo las pelotas sobre la mesa, enzarzándose a tiros con los matones de la patronal, convocando huelgas, jugándose el tipo virilmente, etc. Si la lucha obrera hubiera consistido en hacerse fotos mostrando michelines y carnes caídas, seguiríamos de siervos de la gleba y nuestros hijos deshollinando chimeneas por medio chelín.

      Olvidan que fotografiarse duchándose con agua caliente y jabón y colgarlo en Internet no es algo que ha caído del cielo. Lo han hecho hombres, encontrando y aprovechando gas, canalizando agua, fabricando las estructuras, inventando la fotografía digital, creando los protocolos de Internet y mucha tecnología más. Todo eso ha sido mayoritariamente creado con el talento, la dedicación, la fuerza muscular, la persistencia y el dinero de muchos hombres.

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    3. Hay algo que me une a las "luchadoras antifascistas" BBW. El cuerpo como espacio político, como mensaje al mundo. Con mi aspecto estoy afirmando una cosmovisión, dejando una impronta, al igual que ellas. Estoy señalando una escala de valores.

      En mi caso el "body activism" pasa por la calistenia -reforzada con las pesas: llevo ya unos meses bombeando hierro- y la buena alimentación. Mi activismo corporal tiene una dimensión política. Estoy proponiendo una alternativa al sistema, como ellas. Sólo que mi propuesta es de Neomasculinidad. Creo que el cuerpo es templo de Dios, así como un medio de manifestación en el mundo. La mente manda. Pero no es que la mente someta al cuerpo. No creo en ese dualismo. Más bien una parte de la mente somete a la otra, a la voz de la debilidad, del abandono, del "no vas a poder". ¡Claro que voy a poder! Y tú también, lector.

      Levántate del barro y sé algo, sé un hombre. ¡Salud!

      Manifiesto neomasculinista ya en redacción. Ojalá os gusté.

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  5. Llevo desde que escribí esta entrada siendo más consciente de cómo está el tema. Estoy "viendo más gordos". Es como si lo que escribí me hubiera despertado a mí primero, quiero decir -a ver cómo lo explico- que antes ya veía a gente gorda por la calle, siempre soy consciente de cómo es la gente con la que me cruzo, su complexión, si aparentan su edad, si les vendría bien entrenar -siempre viene bien en realidad-, cómo estarán en diez años, etc. Pero desde hace unos días es como, no sé, como si hubiera más. Siguen siendo los mismos, pero ahora soy más consciente. Realmente las cifras para la población española no están equivocadas. Diría incluso que pueden haberse quedado algo cortas.

    Vivo en un barrio más bien obrero, y trabajo en un barrio de mayor poder adquisitivo. Sí, pilláis lo que quiero decir: donde hay más incidencia de obesidad, a tenor de la gente que se ve por la calle, es en el barrio obrero, no en el pijo -hay también más presencia de población inmigrante y de gente tatuada, entre otros signos distintivos-. Ya lo dije en la entrada, el aspecto sano está a punto de ser una señal de estatus. Tenemos un problema muy serio encima. Sólo falta que nos vengan a decir que no hay problema en absoluto, que es un invento heteropatriarcal. Charlatanes.

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  6. "el aspecto sano está a punto de ser una señal de estatus"
    yo creo que eso ya ocurre desde hace un tiempo

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  7. Sports Illustrated se apunta al "Fat Acceptance", cosas veredes:

    http://www.standard.co.uk/news/world/row-breaks-out-after-medical-experts-accuse-sports-illustrated-of-celebrating-obesity-with-plussize-a3603851.html

    Y han recibido una airada contestación por parte del sector médico. Quizá demasiado airada porque he mirado las fotos y gente muy obesa no se veía, chicas gorditas, algunas con un par de tallas más, pero viene a ser una especie de Ventana de Overton para ir acostumbrándonos a una tendencia social que tiene consecuencias para la salud y que por ahora parece casi imparable a juzgar por los datos.

    Los comentarios al artículo son jugosos. Como de costumbre, los comentarios siempre son más interesantes que las noticias. Por eso a menudo los cierran.

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  8. La aceptación es algo positivo, creo que lo mencionas en el artículo. Es triste ver a un adolescente evitando socializar debido a la obesidad. Por eso es normal que le aconsejen aceptarse como es y no ser prisionero de los complejos. Pero el "Fat Acceptance" es absurdo. Las ideologías con sello progre parecen diseñadas por un troll empeñado en hacerle todo el daño posible a la sociedad.

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    1. La verdad es que existe una gran distancia entre la sana aceptación de uno mismo y el concepto progre de "aceptación". No es lo mismo decir, "vale, reconozco que soy obeso, lo acepto y como me quiero y me respeto a mi mismo asumo mi responsabilidad y haré un esfuerzo por mejorar mi aspecto y mi salud". El progre diría " soy una víctima del heteropatriarcado obesófobo fascista,estoy orgulloso de ser obeso pero quiero que se reconozca mi "igualdad" con subvenciones y discriminaciones positivas del Estado de las que no gozarán los heterobesófobos fascistas opresores".

      El primero como se quiere y se respeta a si mismo, asume su responsabilidad e intenta mejorar, el progre, ni se quiere ni se respeta ni asume ninguna responsabilidad individual, sino que opta por la vía más cómoda de delegar la responsabilidad en la sociedad, el heteropatriarcado, el capitalismo,o cualquier otro concepto abstracto a los que culpará de sus males y exigirá un trato de "igualdad" pero al mismo tiempo diferenciado y privilegiado con respecto al resto de la sociedad "opresora". El primero es el camino hacia la autosuperación personal, es decir el camino del hombre que es dueño de si mismo y de su destino y lucha por superar los obstáculos que aparecen en su vida, el segundo conduce directamente hacia el infantilismo perpetuo, el sectarismo, la histeria y la degradación física y moral, en otras palabras hacia el lado oscuro.

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    2. Es así. Aceptar para cambiar, no para evitar molestarse en cambiar o peor: aceptar para exigir cambios a los demás. Que nos acepten a nosotros, que acepten nuestras opiniones y NUESTROS DATOS, que por ser datos son de todos y por eso se los ofrecemos, y que acepten nuestros gustos "fascistas" con las mujeres.

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  9. El feminismo y los activistas de la gordofobia, son tan ridículos que cuesta creer que pueden convencer a alguien.
    https://www.youtube.com/watch?v=umllT4zyYnk

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    1. Bueno, ya ni sé de qué son activistas ésos, salvo de hacer versiones salchicheras de clásicos añejos del pop. Prefiero no saber cómo has llegado hasta ese vídeo XD

      La chica ya no dice "puedes fiarte de mí, de mis grupos de whatsapp, de cuando voy por ahí a bailar o de mis amigos". Ya dice directamente "no te metas".

      Generación hedonista y muy muy blanda. Sólo pueden vivir en retaguardia. Pero incluso esas retaguardias están dejando de ser seguras.

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  10. Me he pasado de nuevo por la página "Stop Gordofobia" del facebook, a ver cómo siguen las chicas luchando contra el fascismo en bikini en la playa, y he visto imágenes y un par de vídeos, ejem, éste es uno:

    https://es-es.facebook.com/groups/1677160655854877/permalink/1988142431423363/

    Las negras gorditas twerkeando alegremente, sí señor, cuánta sabrosura. Tanta que el chico mazado con tableta de chocolate deja a la delgada por la gorda, que encuentra irresistible. La ley del embudo: ella gorda feliz pero él tiene que estar fitness total. Se les ve el plumero a kilómetros.

    ¿Dónde están los gorditos? ¡Stop androgordifobia!

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  11. Lo he vuelto a hacer. He vuelto a picar. He entrado de nuevo en las páginas de "no a la gordofobia" a ver cosas. Bueno, como sabéis México es uno de los países con más incidencia de obesidad en todo el mundo. El gobierno mexicano ha empezado una campaña con imágenes como ésta:


    https://pbs.twimg.com/media/DG0MT0gUQAAr5o9.jpg


    Y de ese estilo. Alguna gente se lo ha tomado a mal, como aquel anuncio de Protein World de hace un par de años. He leído un comentario que decía algo así como "qué pesados, como si la gente no pudiera morirse de otras cosas".

    ¿Os imagináis ese "argumento" empleado contra publicidad que promueva la seguridad en el trabajo, porque la gente no muere sólo por accidentes laborales? ¿A qué nivel de sofismo chungo se está llegando para seguir negando la realidad?

    He estado pensando últimamente algo, que es conspiranoico y que por eso no lo he incluido en el artículo. He pensado, bien, el sistema permite que haya gente gorda, que lleve malos hábitos de vida, que consuma, que en verano se vaya a la playa a luchar contra el fascismo, etc etc, que trabaje y cotice. Pero como la obesidad acorta la vida, cuando llegue el momento de jubilarse, paf, un infarto y el Estado-providencia se ahorra pagar una pensión.

    Es totalmente conspiranoico, no estoy diciendo que el sistema engorde a la gente para eso. Pero veo a colegas míos muy gordos, a una buena amiga que la quiero mucho y que está pasadísima de peso, gente que trabaja, que se afana, que defiende su puesto, que cotiza y paga impuestos, y que un día van a reventar, antes de jubilarse y relajarse, su cuerpo no va a aguantar. Y si seguimos con esta tendencia de mayor obesidad en nuestra población, bajará nuestra expectativa de vida y habrá que pagar menos pensiones. ¡¡La obesidad como fórmula de sostenibilidad del sistema de pensiones públicas!!

    Creo que ahí hay madera para que un conspi con talento se curre un buen artículo ;-)

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  12. Circula por Internet una meme bajo el título "10 reasons why men don't find woman attractive", en la que se enumeran en efecto diez puntos que hacen inatractivas a las gorditas.

    https://thumbnails-visually.netdna-ssl.com/10-reasons-why-men-dont-find-fat-women-attractive_514ae5f96d87f.png

    Algunos son acertados, alguno discutible, algún que otro claramente erróneo -como que su dieta es más cara: no tiene que ser así para nada-, pero hay uno muy agudo que me ha llamado la atención. Es el que dice que una mujer con sobrepeso parece que ha parido recientemente. Por tanto, de un modo subconsciente nos apartaríamos de una mujer que carga con prole ajena a nuestro linaje, porque tendríamos que dedicarle tiempo y recursos paternales al linaje de otro. Lo aporto de manera constructiva. ¡Salud!

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  13. Otra curiosidad al hilo de este tema, aunque creo que también tiene que ver con otro de los temas más activos últimamente en este blog, no sabía muy bien donde comentarlo, si en éste o en el otro, pero ahí va. Esta mañana he amanecido con una noticia poco menos que graciosa: resulta que un estudio científico parece haber probado que las personas envueltas en relaciones amorosas estables y duraderas tienden a pesar más que las solteras (vamos, que hay más gordos entre emparejados que entre desemparejados) Por supuesto, y que quede claro, esta gordura se gana una vez ya se ha establecido la pareja, no cuando se está buscando.

    Me recuerda al típico "ya no tengo que cuidarme más, porque tengo novio", una filosofía que siguen muchas mujeres (aunque por supuesto, que los hombres nos guiemos por idéntica lógica, no está tan bien visto. Los hombres tenemos la obligación de estar siempre como pinceles, pero las féminas no necesitan esforzarse cuando tienen su tableta de chocolate humana)

    Parece un efecto mágico y todo XD
    Te casas, y engordas. El matrimonio no solo vacía bolsillos masculinos, por lo visto también nos estropea físicamente. Al final, la mejor opción va a ser el celibato, no solo para la economía, también para el bienestar de nuestra propia salud.

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    1. Sí, es la famosa "curva de la felicidad" que el hombre tendía a echar cuando el matrimonio era una institución férrea. Eso se ha terminado y el hombre debería ser consciente de que, cualquier día, va a volver a estar "en el mercado", con todo por hacer de nuevo. Ahora mismo las cosas han dejado de ser para siempre.

      Nosotros los Neos comemos bien y tenemos cultura deportiva. Es normal que nuestro aspecto sea distinto. Otra cosa son los QWERTY-MGTOW que pretenden estar en nuestro movimiento a base de teclear y comer snacks.

      Hablando de tabletas ....

      Unas hermosas fotos de compromiso, o algo parecido, encontradas en Facebook:

      https://www.facebook.com/media/set/?set=a.1469221069830675.1073742012.810450779041044&type=3

      Visualizando un "cuerpo no-normativo" digno de ser amado, sin duda. Como de costumbre, al chico le toca tener cuerpo "normativo" :-P

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  14. Pongo link a la página de una fotógrafa que "visibiliza corporalidades grandes y sexoafectividades disidentes", o algo parecido:


    http://theadipositivityproject.zenfolio.com/valentine


    La calidad de las fotos en sí me parece muy buena. Si queréis ver más, arriba a la izquierda en "All Photographs". No creo que haya que comentar mucho del contenido.

    Se está cumpliendo un patrón en esas imágenes "empoderantes", y es que cuando aparece algún cuerpo "normativo", es decir, en su peso, es siempre de varón. Nunca al revés.

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  15. ¡Atención!, que gracias a la gente de Fat Acceptance en castellano me he enterado de que poco a poco también se están "visibilizando los cuerpos masculinos no-normativos" mediante alguna que otra campaña publicitaria. Como la de la marca Dressmann de hace dos años. La añado como propina in fine del artículo. ¡Salud! Sobre todo, salud. Ya decía Bobby Fischer que sin salud no hay ajedrez.

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  16. Las cosas que hay que ver, le he echado otro vistazo a la página de Stop Gordofobia y me he encontrado con una imagen muy singular:


    https://scontent.flcg1-1.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/12046854_886111854776214_1225455316667445681_n.jpg?oh=0a5983a2d42006393e4d7af726c27ab1&oe=5A4B0897


    La imagen es elocuente: en vez de debatir y, en su caso, rebatir los argumentos de los "gordofóbicos", se apuesta directamente por su eliminación física. Y lo encuentran gracioso.

    Sí, es una viñeta y tal, pero se retratan.

    No entiendo lo de llamar "gordofóbico" a cualquiera que critique la Fat Acceptance. No conozco a nadie que odie a gente gorda por ser gorda. Demasiada susceptibilidad en el ambiente.

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    1. Todas estas tonterías se acabaran el día que se acabe o sea imposible de extraer el crudo :-)

      Ricardo

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    2. Es cierto, nuestro sistema se sostiene en la labor de millones de esclavos energéticos alimentados todavía hoy mayoritariamente con combustibles fósiles. Eso nos ha apartado de la dureza de la vida en otras épocas, pero podría no durar mucho.

      Y qué cosas, si uno busca imágenes de trabajadores en la extracción de crudo, no verá a "bellas de tallas grandes" embadurnadas hasta las cejas apretando tuercas y embocando mangueras. No. Verá a varones desechables afanándose para que siga la fiesta.

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  17. Un aporte más. No sólo en USA la gente con sobrepeso + obesidad es ya mayoría. También en Australia, al menos los adultos. Tres de cada cinco adultos aussies están en esa situación. La mayoría del censo electoral australiano. Cuestión de tiempo que se note en reformas legales.


    https://obesityawarenessaustralia.weebly.com/heavy-facts.html


    En niños se ha duplicado, y en adolescentes se ha triplicado, en los últimos 30 años. Vemos que es un problema generalizado en las sociedades occidentales, al igual que la depresión de testosterona.

    Nueva Zelanda está pillándole el rebufo a Australia en esto también. Las implicaciones de todo tipo que puede traer este fenómeno semiglobal son difíciles de calcular por hoy -no pienso sólo en los costes farmacéuticos y hospitalarios disparados, sino también en la modificación de las costumbres-.

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  18. Bueno, y dejándolo por ahora -habría escrito un artículo el triple de grande si lo hubiera empezado últimamente, para meter más cosas-, los amigos de Vice, esa web de noticias molonas y raras, nos presentan a las últimas figuras emergentes del mov Fat Acceptance, centradas sobre todo en el diseño de ropa sin importar la talla:


    https://www.vice.com/en_us/article/gvzx94/fat-positive-activists-explain-what-its-really-like-to-be-fat


    Seis influencers de la positividad corporal. Cinco mujeres y un hombre. Y el hombre está en su peso. Nuevamente el patrón que se repite.

    ¡Salud!

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  19. No sólo la obesidad acorta sensiblemente la vida, sino que el sobrepeso también aumenta el riesgo de una vida más corta, no es comparable pero tampoco es inocuo como se pensaba:

    http://www.independent.co.uk/news/health/overweight-not-obese-live-expenctancy-cuts-research-boston-university-andrew-stokes-annals-internal-a7670226.html

    Añadido al artículo. Respecto de otro tema, alucino al ver cómo la gente que está detrás de la "aceptación corporal" utiliza a la pobre Marilyn Monroe, que ya no se puede defender, como estandarte para su causa en memes. Qué desfachatez. Nos quieren convencer de que en los años cincuenta el ideal de belleza femenino era la gordura, y que ahora nos hemos vuelto todos unos pirados con las modelos flacas.

    ¿Estaba gorda Grace Kelly? ¿Estaba gorda Bettie Page? ¿Estaba gorda Audrey Hepburn? ¿Estaba gorda Jayne Mansfield?

    Desde siempre han gustado las mujeres jóvenes y esbeltas. En el arte egipcio, en el griego y romano, en el medieval, en el japonés, y en el cine de Hollywood. Pero aprovechan una foto de Marilyn en la que tiene un par de kilillos más, supongo de cuando estaba hecha una farmacia andante, y la aprovechan torpemente para su malhadada causa.

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  20. Puntualmente estoy añadiendo al artículo unos extra bonus. En el último aporto link a un interesantísimo estudio publicado este año que relaciona la evolución sobrepeso + obesidad en USA con la evolución en los intentos de esas personas por perder peso:


    https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2608211


    Desde 1988 hasta 2014, sube el porcentaje de personas con sobrepeso + obesidad, como sabemos. Mientras, baja el porcentaje de esas personas que se esfuerzan por perder peso. Fat Acceptance por vía de hecho. La aceptación es real, crece, y eso da margen a la gente de FA para que crezca también en peso mediático.

    Podemos discutir los porqués, pero el qué parece indiscutible. Y ojo, que la obesidad en USA es un problema especialmente notable para las mujeres negras, algo que al sector progre parece importarle una p**a m****a. Que tomen nota de quiénes y cómo son sus "amigos".

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  21. Demoledor estudio sobre obesidad en niños y jóvenes: en las últimas cuatro décadas el porcentaje de obesos se ha multiplicado POR DIEZ.

    https://www.theguardian.com/society/2017/oct/10/shocking-figures-show-there-are-now-124-million-obese-children-worldwide

    Lo que significará en calidad de vida, en niveles hormonales y en desempeño laboral para la próxima generación da miedo pensarlo. Va a ocurrir. ¡Salud! Mucha, mucha salud.

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  22. Hola, en estos días se entrego el nobel de economía y el siguiente ejemplo ha esta rondando por internet:
    " La teoría del empujón toma en cuenta esto colocando por ejemplo la comida saludable en el estante del supermercado que queda a la altura de la vista de los clientes. Esto "empuja" a la persona a comprarlo por hacerlo más fácil e incrementa las ventas."
    http://www.bbc.com/mundo/noticias-41551856

    Creo que los estados impondrán reglamentaciones basadas en las investigaciones de Thaler para lidiar con el problema de la obesidad. ¿Que opina al respecto?

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    1. Van a tener que hacer algo, sí. Ya están empezando con la bollería y con las cantidades tremendas de azúcar que contienen determinados refrescos. Pero no basta. Habrá que dar "empujones".

      Los súper e híper están pensados hasta el más mínimo detalle, mucho más de lo que creemos. De entrada raro es ver uno que tenga un reloj, yo no recuerdo ninguno, para conseguir que el consumidor pierda la noción del tiempo y baje la guardia. Todo está estratégicamente situado para maximizar ventas. Y un día alguien se lo va a tomar en serio y va a obligar a que se aplique esa mercadotecnia para frenar unos malos hábitos cuyas consecuencias se han salido de control, en Occidecadente en general los gordos serán mayoría muy pronto, ya lo son en algunos países.

      La idea de Thaler en el fondo es sencilla. Nuestras decisiones, también las económicas, son muy irracionales y a menudo para decantarnos por ellas prima el factor facilidad. La ubicación en el estante más cómodo es por ello decisiva. ¡Salud! y buen aporte ;-)

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  23. Hace unos meses se ha abierto en Las Vegas, Nevada, un salón de belleza pensado para "big girls", idea nacida del hastío que su dueña, Jamie López, sentía por no encontrar salones apropiados para una talla como la suya. Esa apertura ha sido bien recibida por el sector FA, a través del cual me he enterado. Nada que objetar, ojalá les vaya bien si se lo curran con profesionalidad -bueno, he mirado en Yelp, cosas de la curiosidad, para ver la valoración de las usuarias y sólo recibe o cinco estrellas o una, sin término medio, conozco casos parecidos y suele haber gato encerrado-. Como detalle recurrente en el tema FA, hay unas cuantas imágenes de Marilyn Monroe en las paredes. ¿Quieren apropiarse de Marilyn como ejemplo de algo?

    https://www.youtube.com/watch?v=CI67G2aVxAk

    Las Vegas ha pasado al inconsciente colectivo como la ciudad de la superficialidad más estrepitosa, puro oropel bajo el que se oculta el cálculo mercantil más descarnado. Hay mucho de ese oropel, esa brillante pretenciosidad, en las barrocas imágenes del interior del salón. Nuevamente nada que objetar, no tengo nada personal en contra del kitsch. A veces hasta me gusta. Estaba pensando en la superficialidad.

    Los arreglos de belleza para estar monas son todos externos a su cuerpo. Peinados y tintes, manicura y pedicura, maquillaje, pestañazas, todo externo y removible con relativa facilidad, nada permanente, nada duradero. Es como si fuese un modo de compensación: a falta de cambiar de piel adentro, seamos llamativas de piel afuera. Siempre he pensado que todos esos embellecimientos epidérmicos denotan una fuerte necesidad de aceptación ajena, algo en principio opuesto a la FA. Que sí, que se nos dice "yo me pongo mona para mí misma", pero luego lo comparte a toda prisa en las redes.

    Qué lejos de la filosofía de vida de la matrona Cornelia.

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  24. Escribí gordofobia en youtube y salen varios resultados, entre ellos este.
    https://www.youtube.com/watch?v=ElR1B_kyzYY

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  25. A tenor de cómo la ownean en los comentarios me sorprende que no estén desactivados. Menudo baño le están pegando. Por cierto, ¿de quién fue la idea de desenfocarla a ella y enfocar nítidamente el muro de atrás? ¿Es una forma subconsciente de decir que "le ha llegado el Muro"? :-P

    Si el heteropatriarcado quisiera a las mujeres delgadas, hay que llegar a la conclusión de que ha dejado de existir, porque cada vez hay más proporción de "gordxs". En USA y Australia, la mitad de la población adulta. España lo conseguirá en una década como mucho.

    Una de las falacias habituales de esos discursos es hablar de "ser gorda" -a los gordos ya los despacha al principio del vídeo- cuando lo correcto es decir "estar gorda". Salvo casos concretos de índole patológica, la gordura es reversible con otros hábitos de vida. No se es, se está.

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  26. Sobre obesidad y cociente intelectual.

    Los lectores más veteranos del blog saben que no tengo en gran estima los tests de CI. Eso no se debe a que yo haya sacado puntuación baja en alguno -todo lo contrario, parece ser que mi CI es muy elevado, no pondré la cifra-, sino a que lo veo como un mero dato orientador, como muchos otros, docenas de ellos.

    Existe una correlación estadística entre más obesidad y menos CI. ¿La obesidad baja el CI, o el bajo CI implica más riesgo de obesidad? Kanazawa en 2014 indicó lo segundo:

    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25102406

    Eso es estadístico, con sus excepciones, yo por ejemplo tengo alto CI pero he tenido sobrepeso mucho tiempo. Simplemente cambié mis hábitos. Por otro lado hay muchos canis flacos cuyo CI no hace falta testar.

    Es un dato interesante lo del CI, pero no concluyente. No lo digo por corrección política sino porque la creciente avalancha de sobrepeso + obesidad tiene otras explicaciones más satisfactorias que no sean la del hundimiento mundial del CI.

    Pero ojo, porque si según Kanazawa el CI bajo hace que se tienda a ser obeso, la obesidad en la gestante tiende a bajar el CI de la prole:

    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3370113/

    Eso realimentaría en bucle el proceso, nacería gente con más bajo CI con más tendencia a la obesidad y cuya prole etc etc etc, imaginaos el panorama. Es posible que a la larga se creasen dos sociedades diferenciadas.

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    1. ¿El CI global se ha hundido? Tenía entendido que, en promedio, ha aumentado en las últimas décadas.

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    2. Tenía que haber intercalado la palabra "hipotético" al hablar del hundimiento mundial del CI. Hay estudios que dicen que está bajando; otros dicen que está, en efecto, subiendo -el efecto Flynn-. Por ahora tiendo a dar más crédito a lo segundo que a lo primero, aunque puede que esté equivocado, quién sabe.

      Reconozco que no me he preocupado mucho de indagar más allá de la superficie, porque no le doy tanta importancia al CI.

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  27. Dos aportes al tema, que se ha salido de cauce por completo. En USA hay prácticamente un 40% de adultos obesos:

    https://www.cdc.gov/nchs/products/databriefs/db288.htm

    Y un 18'5% en jóvenes. Es impresionante. Entre gordura creciente y testo menguante, los pueblos que hicieron grande la civilización occidental están mutando en otra cosa. Luego una noticia más local, de Inglaterra:

    https://droitwichstandard.co.uk/news/rise-in-childhood-obesity-across-worcestershire-shows-34-per-cent-of-youngsters-in-the-county-are-overweight-or-obese-2916/

    El 34% de los niños de Worcestershire tienen sobrepeso, en unas edades en las que se juega al fútbol, se suben árboles, se entretiene uno con cualquier cosa, se corre en el recreo, se salta a la comba .... Siendo yo niño, salíamos a jugar con el único requisito de volver a tal hora a casa. Y volvíamos sudorosos, con las rodillas peladas, hambrientos y más felices que un cuco. ¿Qué nuevas generaciones están haciendo?

    Es interesante el dato que dan en el artículo, que el sobrepeso afecta más a los niños de barrios más pobres. Eso es algo que yo veo diariamente, las diferencias de complexión entre las gentes de distintos barrios, algo de lo que los niños no escapan.

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  28. A mi me da la impresión que todo lo fit esta de moda, la gente va al gimnasio, se compra la indumentaria, hay muchos canales de youtube y los y las culturistas estéticos tiene cierto reconocimiento mediático.

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  29. Esa misma impresión tenía yo, hasta que leí los datos. Es cierto que se han puesto de moda algunas formas de fitness, sobre todo aeróbico -running, zumba, elípticas y cosas parecidas-. También es cierto que cada dos por tres aparece una nueva dieta "revolucionaria". Pero los datos son los datos. Más proporción de gordura, y por lo menos en USA menos proporción de gente que intenta activamente perder ese sobrepeso.

    En el caso de los hombres, ir al gimnasio no tiene tanto que ver con la gordura. Las pesas y la calistenia corrigen la atonía muscular, el encorvamiento, la asimetría corporal y los bajos niveles hormonales. Muchos de los que van son chavales cuerpoescombristas, que en cuanto ganan algo de masa corren raudos a tatuarse. Usan el gimnasio en su búsqueda de aprobación femenina.

    Mientras, la FA pretende la aprobación masculina sin más, porque las mujeres son "hermosas en todas las tallas" -menos las flacas, que son ridiculizadas: "los hombres comen carne y los perros, huesos"-. Ginarquía.

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  30. Se acabó el "healthy at every size":

    https://www.nytimes.com/2017/10/26/well/eat/fat-but-fit-the-controversy-continues.html

    Para los chicos:

    http://www.express.co.uk/life-style/health/871523/small-penis-micro-sex-weight-loss-buried-hidden-obesity

    Cambiad vuestro discurso interior para cambiar vuestra vida. Un día hablaremos largo y tendido sobre eso.

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  31. Francia va a gravar con una "tasa de refrescos" a las bebidas azucaradas, como una de las medidas para frenar los crecientes porcentajes de sobrepeso y obesidad en el Hexágono.

    La "excepción francesa" consistía en que, a diferencia de los demás países desarrollados y especialmente de UK y USA, los franceses estaban bastante delgados. Buenos hábitos alimentarios, excelente comida -nada parca en grasas saturadas, por cierto- y otra filosofía de vida. Curiosamente, las mujeres francesas tienden a pillar menos Muro que las de otros países, envejeciendo bien y con encanto.

    Eso parece haberse terminado. Si bien están mejor que el resto de Occidecadente, las alarmas ya están saltando:

    https://www.thelocal.fr/20161025/tipping-the-scales-one-in-two-french-adults-are-overweight

    La mitad de las mujeres y algo más en el caso de los varones tienen sobrepeso a los 30 años. Obesidad rozando el 16% en ambos sexos.

    El tema de los refrescos es de lo que más le pasa desapercibido a la gente. Te tomas una barbaridad de azúcar sin darte cuenta. Esos "consumos fantasma" son los que al final terminan lastrando las buenas intenciones. "No, voy a dejar comida en el plato", etc etc, mientras se toma un refresco petadito de sacarosa.

    Eso es especialmente sensible en el caso de los niños. La de porquerías que los de nuestra generación nos zampamos, la de gominolas, zumos extraños, botellas de refrescos que en realidad no refrescaban, chuches y demás. Todavía ahora se me hace la boca agua recordando las gominolas de melón.

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    1. Tengo entendido que Montoro planeaba una tasa parecida, pero se acobardó al final, quizás por influencia de Ciudadanos, cuya única idea económica parece ser "todos los impuestos son malos y punto". Hay profesores universitarios que con 4 dogmas se apañan toda la vida.

      Yo veo bien que se grave algo que va a tener un coste económico y social importante, igual que pasa con el tabaco o el alcohol. Que lo paguen anticipadamente los consumidores y las empresas responsables, porque luego lo vamos a pagar todos en el sistema de salud.

      Probablemente hoy encontrarías esas gominolas industriales empalagosas, aunque en el recuerdo parezcan suculentas. A mi me pasa con las galletas italianas "sfogliatine glassate", que hoy día comería hasta de la cabeza de un leproso. Tenían una capa de glaseado crujiente, adornada con rombos de mermelada, sobre varias capas de hojaldre.
      Gracias a Dios hoy no las veo casi nunca en España.

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    2. Sí, me acuerdo de aquella propuesta. Es probable que termine imponiéndose, a despecho de Ciudadanos o no, o del sector de la remolacha. Francia no va a ser el único, he leído hace poco que Irlanda hará lo propio con las bebidas alcohólicas altas en azúcar.

      El origen es una recomendación de la OMS. Es recomendación, sí, no imposición, pero si los Estados-providencia quieren que no se les caiga toda la tramoya van a tener que hacer algo con el brutal gasto en boticas y hospitales que tendrá la proliferación de la gordura.

      No encuentro nada justo tener que pagar para sufragar las consecuencias de los malos hábitos alimentarios y vitales, libremente elegidos, del vecino. Un "céntimo sanitario" en refrescos azucarados no me parece ninguna monstruosidad.

      Recuerdo esas galletas que dices, mira que soy larpeiro pero nunca me volvieron loco ;-)

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  32. Sobrepeso y obesidad afectan más al hombre que a la mujer, recortando su expectativa de vida mucho más a él que a ella:

    http://www.telegraph.co.uk/science/2016/07/13/obesity-is-three-times-as-deadly-for-men-than-women/

    Si las cifras fuesen al revés y la Fat Acceptance fuese una milonga llena de tíos, ellas dirían que la Fat Acceptance es machista, fascista y asesina de mujeres. Pero como no es al revés, pues nada, Fat Acceptance.

    Hermano, despierta. Si tienes sobrepeso, ¡actúa! Mueve el culo antes de que la vida te lo patee a conciencia. Actúa ya, muévete ya.

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  33. La obesidad acelera el envejecimiento cerebral:

    https://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2016/09/01/brain-aging.aspx

    Idiocracia en acción.

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  34. La obesidad pre-embarazo lleva a tener prole con peor desempeño en matemáticas y comprensión lectora:

    https://gizmodo.com/5909157/obese-mothers-give-birth-to-less-intelligent-children

    Pero que la realidad no os aparte del disco rayado de la FA, wapis.

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  35. Siguiendo con mi matraca habitual sobre el tema, me he quedado pensando con el tema de la playa y la FA, a raíz de esta noticia, del pasado febrero:

    https://broadly.vice.com/en_us/article/paep9y/brazil-fat-acceptance-movement-dia-des-gordes-protest

    Los chicos de Vice, siempre atentos a noticias chorras, nos informan de un "día de gordos en la playa" en Brasil. De 16 personas, 3 varones. Eso es lo esperado. Todos muy contentos dándose gostosos chapuzones en el agua.

    La insistencia de la FA en eso de "combatir el fascismo" yendo a la playa en traje de baño tiene su trasfondo. Teóricamente es para demostrar que no se avergüenzan de sus cuerpos, mostrándolos bajo el sol. Teóricamente al menos, porque en lo que a mí respecta desde que tengo memoria siempre he visto a gente gorda en la playa, tan campantes.

    Como me gusta darle la vuelta a las cosas, pienso que a lo mejor el tema playa con el que la FA quiere demostrar que las "persones gordes" son como las demás no va por la idea de la reivindicación estética, sino por el hecho de que ponerse traje de baño y pasear por la arena cuesta muy poco esfuerzo.

    Si la FA quisiese demostrar que es cierto lo de "healthy at every size", insistiría en gordos haciendo alpinismo, o submarinismo extremo, o calistenia de alto nivel, o completando triatlones. Pero no hacen hincapié en eso. Hacen hincapié en ir a la playa y fotografiarse allí, porque el hándicap físico innegable de la gordura no se nota en ese caso. Pasear y hacerse fotos no cuesta esfuerzo, cualquiera que no esté agonizando lo puede hacer. Por tanto, la playa no cuestiona los dogmas de la FA. El alpinismo, la calistenia y el Iron Man sí. Por eso seguiremos viendo fotos playeras en las plataformas de ideología FA.

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  36. Relación entre obesidad y osteoartritis, añadida al hilo:

    http://www.arthritis.org/living-with-arthritis/comorbidities/obesity-arthritis/osteoarthritis-and-obesity.php

    Popularmente el daño articular en el caso de obesidad se atribuye al peso excesivo sobre las articulaciones. Pero la gente obesa tiende también a tener daño articular allí donde no carga su peso: muñecas, nudillos, etc. La obesidad no sólo sobrecarga determinadas articulaciones sino que además contribuye a degradarlas por inflamación crónica.

    Así que "healthy at every size" tururú.

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  37. Un caso extraordinario de transformación, el de Mike Waudby, la noticia es algo "vieja" para nuestra época vertiginosa pero no deja de ser altamente motivadora:

    http://www.dailymail.co.uk/femail/article-2454213/How-33-stone-Mike-Waudby-transformed-super-fit-Mr-Muscles.html

    La raíz de su obesidad, según él mismo comenta, estaba sobre todo en demasiado alcohol, miles de calorías vacías y un círculo vicioso psicológico. Como ocurre a veces con esos círculos psicológicos, pueden romperse cuando se materializan los miedos. Una chica le sugirió que se fuera del local donde estaba porque su presencia le resultaba desagradable. El miedo al rechazo lleva a un círculo vicioso, hasta que aparece el temido rechazo y uno se da cuenta de la inutilidad de ese círculo, que hay que hacer algo.

    Mucha gente huye de pasarlo mal, del dolor, se esconde porque el sufrimiento está por todas partes, la vida está llena de eso, y no se paran a pensar que el dolor va a ir a buscarles donde quieran esconderse. Afronta tus miedos, hermano. Haz lo que más temes. Aquello que más tememos es lo que debemos hacer, y debemos hacerlo ya, porque no hay ninguna ganancia en esperar.

    Yo no te vendo Fat Acceptance, hermano. Ésa puede quedar para las princesitas, si quieren, allá ellas. ¿Qué Mike prefieres, qué Mike quieres ser?

    Muy importante, vigilad vuestro consumo de alcohol. No es vuestro amigo.

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    1. Lo mas sorprendente es el cambio en la cara.

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    2. Parece una persona distinta. Al principio me pareció fake, pero la noticia aparece en sitios fiables -aunque lo de fiable hay que ponerlo en cuarentena, desde aquella manifa de musulmanas orquestada por la CNN hay que dudar de todo- y salvo la boca -supongo que por efecto óptico: si se observan imágenes de "antes y después" de varones obesos que han adelgazado, la boca da la sensación de haberse alargado, ¿tendrá algo que ver la testo aumentada?- los parámetros faciales se corresponden bien -las cejas son idénticas-.

      Si el hermano Mike pudo, cualquiera puede.

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    3. Parece que la clave para controlar el peso, al final, no es tanto el ejercicio físico (que también ayuda, pero claro, un ejercicio sin control o sin conocimiento también puede resultar más perjudicial que beneficioso, sumado a los atracones que algunos se dan tras estar machacándose en el gimnasio) Más bien, es la capacidad de autocontrol y de ser capaz de privarse de aquello que nos gusta pero que no nos beneficia en lo más mínimo.

      Si por mi fuera, me pasaría comiendo hamburguesas y bebiendo coca-colas todo el día, porque me gustan. Pero ya sabemos en qué derivaría semejante aberración culinaria...el problema de la obesidad, al menos de la mayoría de casos actuales (salvo algunos dramáticos que vienen por problemas genéticos graves y verdaderamente inevitables), es la falta de esa capacidad para privarse de lo que gusta. De querer gratificarse de inmediato, como dijiste ahí atrás, del deseo de no sufrir. Y sufrir en la vida es inevitable, ¿no? Si no, ¿cómo sabes que estás vivo?

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    4. Definitivamente hay veces en que hay que experimentar una situación traumatica o muy desagradable, para así cambiar muchas cosas. Mike es un buen ejemplo.

      Sobre la tipeja esa, vaya, quien lo diría, las mujeres si que son despiadadas con los hombres que no tienen un sixpack. Pero las feministas insisten en que solo los hombres humillamos a otras personas por su aspecto.

      Ricardo.

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    5. No hay nada más importante que el autocontrol. Habrá cosas igual de importantes, a lo sumo, pero no más. Si no tienes autocontrol en las parcelas importantes de la vida, olvídate. Si alguien tiene ese poder, no lo cambia por nada, no debería.

      La clave está en postergar la gratificación -lo que está demostrado que redunda en una vida mejor- y en no postergar la actuación -no "procrastinar", si nos ponemos pedantes-. Y mucha gente hace justo lo contrario. Es muy importante postergar lo que hay que postergar y no lo que no. La vida es una experiencia mental, y tu mente define tu realidad mucho más de lo que se cree, mucho más que el dinero que tienes en el bolsillo. La gente con mente de acero puede partir con menos dinero, o con menos circunstancias materiales favorables, pero está en mejores condiciones de darle la vuelta.

      Por eso no tiene mucho sentido esperar a que "sea el momento adecuado". Nunca es el momento adecuado. Nunca estamos preparados. Hay que actuar, simplemente. Si esperamos por el momento adecuado éste nunca llegará .... lo que es una estupenda excusa para no hacer nada.

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    6. La combinación de Fat Acceptance para chicas y exigencia del six-pack para chicos es lo pronosticable en una ginarquía de facto. Y más cuando la edad media a la hora de formar familia se está retrasando tanto: eso implica más tiempo "en el mercado" y por tanto más tiempo intentando ser seductor. Puede que en el gimnasio haya pocos MGTOW, pero fijo que hay una muchedumbre de PUAs. Entrenan lo que se creen que "se nota" con la ropa puesta -cero rutina de piernas, eso para empezar, cuando en realidad esa rutina es imprescindible para disparar testo y resultar más atractivo, aparte de favorecer que aflore el six-pack-.

      Hay otro factor. Siempre ha habido hombres barrigudos. Pero las barrigas eran antes "de gorila", barrigas rotundas y tensas que abarcaban todo el abdomen como una campana de Gauss. Ahora las chichas de los chavales se acumulan en forma de pera más bien de ombligo para abajo: acumulan grasa como las chicas, signo obvio de baja testo.

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  38. "¿Puede una persona estar obesa pero físicamente saludable?
    Los efectos de la obesidad no se compensan haciendo ejercicio y estar obeso es por tanto incompatible con la definición de “estar sano”. Así de tajante se muestra el último estudio llevado a cabo por la Universidad de Umeå (Suecia) y que recoge la revista International Journal of Epidemiology."

    Ahora está demostrado por la ciencia, por si a alguien le quedaban dudas.
    Pero quiero recordar que a pesar de los sjw, que todo lo pudren, "la lucha contra la gordofobia" pretendía liberar a los gordos de sus complejos e incitarlos a aceptar sus cuerpos, o sea, no cubrirse solo por tener unas roscas de más, no evitar ir a la playa, enfrentar a los bullys desde una posición más confiada. La idea nunca fue que se conformaran o demonizaran el ejercicio físico.
    Pero ya ven, la agenda progre todo lo tuerce.

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    1. Sí, es así como dices. El estudio al que aludes deja claro que el "gordisanismo" es una falacia. El lema "healthy at every size" es una mera mentira propagandística, sobradamente owneada, que ya no se creen ni "elles".

      Yo estoy 100% a favor de la aceptación del propio cuerpo, pero como punto de partida para un cambio, para una mejora, para potenciarse, para desarrollarse, o siquiera al menos para experimentar el gozo maravilloso de exprimir las posibilidades del cuerpo. Para la FA es un punto de llegada, la última fase del duelo social, no quieren hacer nada al respecto, pero nos exigen a nosotros que finjamos que la obesidad es igual de sana que el peso adecuado, o que finjamos que todas las mujeres nos resultan atractivas por igual con independencia de si tienen sobrepeso o no, o si mucho o poco o muchísimo. A nosotros que no nos exijan absolutamente nada. Hemos muerto para vuestras exigencias, luminarias de la FA.

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  39. En este vídeo Carlin relaciona obesidad, consumismo bajo iq y el igualitarismo. A este señor nadie lo acusaría de fascista, los humoristas tiene la posibilidad de decir las cosas con cierto grado de "impunidad".
    https://www.youtube.com/watch?v=pwiNlc-8oTs

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    1. Siempre el humor tuvo un margen de maniobra. En las cortes de antaño el bufón era el único que podía decir al rey lo que a éste no le apetecía oír. El humor sirve no para entretener, sino para despertar, para quitarnos telarañas, para que soltemos lastre, para que nos deshagamos de chatarra que por inercia consideramos parte constitutiva de nosotros sin que realmente lo sea. El humor es crucial en las sociedades humanas. Y cuanto más PC sea, menos gracia tendrá.

      Es el caso de la revista "El Jueves", que aún leo a veces en sitios donde la tienen. La leo y nada me hace gracia, nada de nada. Es un panfleto totalmente NWO, un libelo donde los palos van para los mismos. En el último número he leído un especial altamente laudatorio de la URSS, por ejemplo. ¿Y éstos son los hipercríticos? Lo son en un sentido, mientras que el humor es libre, ataca por todos los sentidos.

      Recuerdo que esa revista tenía algo de gracia antes. Gente como Mel, Vergara o el gran Paco Alcázar, todo lo progres que se quiera, tenían chispa e inteligencia. Ahora nada, los ranciofacts de Vera y se acabó.

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  40. Dos noticias, una bastante previsible y otra contra-intuitiva. Vamos con la previsible, ir al trabajo caminando o en bici está asociado a menores niveles de gordura que ir en coche:

    https://www.fastcompany.com/3015905/driving-to-work-is-why-youre-fat

    En efecto, no hemos descubierto la pólvora. Pero conviene recordarlo, una y otra vez: la gordura es una cuestión de hábitos, principalmente. Tus hábitos te van modelando, incluso en tu anatomía. Cambia tus hábitos y cambiarás tu vida. Prueba cada día a cambiar algo. Cambia algo todos los días. En unos meses fliparás. Tenlo en cuenta, hermano. El tiempo contará a tu favor.

    La noticia contra-intuitiva, donde hay más densidad de locales de fast-food menos porcentaje de obesidad hay:

    https://medicalxpress.com/news/2017-08-high-densities-fast-food-restaurants.html

    Es lo que no tuvo en cuenta George Carlin en su actuación. ¿Cómo es eso? El artículo puntualiza que en realidad el acudir a esos locales corresponde a una parte muy modesta de lo que se come a la semana. Ir una vez a la semana al búrguer es menos decisivo que las otras 20 ingestas semanales. Cuando la gente ingiere comida-chatarra, suele llevársela a casa del súper, o puntualmente pedirla a domicilio.

    Pero eso no basta para explicarlo. En mi opinión, hay que conectarlo con las diferencias de renta. Cuanto más alta sea la renta de un barrio, menos obesidad tiene, y viceversa, acudiendo la gente con menos rentas a la comida-chatarra poco nutritiva y engordante pero al menos también saciante.

    Cuanta más renta haya en un barrio, más a cuenta saldrá abrir un local en él porque habrá más posibilidades de que se consuma en él, porque los vecinos tendrán más margen para gastar. Eso versa para los locales de toda clase, incluidos los de restauración. En el barrio con buena renta habrá restaurantes caros para la gente con posibles pero también búrguers para sus hijos adolescentes que salen a divertirse.

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  41. La obesidad está detrás de la epidemia de enfermedad de hígado graso no-alcohólica en USA:

    https://www.medpagetoday.com/meetingcoverage/aasld/68753

    Añadido al hilo.

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  42. Voces de alarma desde el Reino Unido:

    https://www.express.co.uk/life-style/health/881292/obesity-crisis-NHS-uk-children-undergo-joint-hip-knee-replacement-operation

    La cirugía de articulaciones en pacientes obesos ha crecido un 60% en los últimos tres años. También se está dando en niños. Es evidente que la obesidad perjudica las articulaciones, y no necesariamente por el peso sobre ellas, afecta a todas por inflamación crónica, ya puse el link en el artículo. Por tanto, el lema "healthy at every size" es mentira.

    Pero luego hay otra cosa, que esas operaciones tienen un coste. Ya lo dicen en el link, ese aumento de las cirugías articulatorias puede cargarse el NHS, el servicio nacional de salud de UK. Lo he comentado más veces, no podemos perder de vista el coste de sostenibilidad del sistema porque es un dato crucial. Hay que tomar cartas en el asunto.

    Me parece injusto que el sistema sanitario de un país se sobrecargue por culpa mayoritariamente de los malos hábitos de la gente. Ese sistema se está sosteniendo con el esfuerzo dinerario de quienes están en condiciones de trabajar. Muchos no podemos permitirnos ciertos malos hábitos.

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    1. Si, he visto varias veces personas con obesidad cojeando y usando bastón (hablo de personas de 40 o 50 años).

      No es un tema de que ser gordo te haga feo, es un tema de salud mas que nada. Lo mas gracioso es que cuando a los de los movimientos "antigordofobia" les dices de la cantidad de enfermedades que sufren las personas gordas, te salen conque la gente delgada también las sufren...ahí te das cuenta que ni tiene caso hablar con esa gente.

      Si quieren ser gordos, pues bien, pero no nos metan a los demás sus nocivas ideas. Esta bien que hay que respetar a las personas gordas y no denigrarlas, pero de ahí a decir que es saludable eso...

      Ricardo.

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    2. La gente de la Fat Acceptance me recuerda no poco a los separatistas catalanes: prescinden de los datos, se lo toman todo a mal, prometen felicidad sin cuento a quienes les sigan, asumen rápidamente el rol de víctimas y no se mueven ni un milímetro de sus creencias por mucho que sea evidente que no son las más adecuadas, son suyas y con eso les basta.

      La clave es la salud. Personalmente la estética la dejo en un segundo plano. En todo caso, a los varones les digo que la estética es importante porque puede reconvertirles en Alfas, a nuestros hermanos les conviene ponerse en forma. Pero lo primero es la salud. No sólo no tener enfermedades, sino sentirse ágiles y desenvueltos, que también es importante.

      La estética realmente no me importa. Si un sector importante de la población femenina occidental ha decidido vivir en obesidad, mi opinión crítica no tiene que ver con no encontrar atractivas a esas mujeres, sino con cuestiones de salud, de felicidad personal y de sostenibilidad del sistema sanitario. Eso sí, que no me exijan, ni a mí ni a nadie, que tenga que encontrar atractivas a todas las mujeres por igual. Eso no va a ocurrir. Llámalo "gordofobia" si quieres, pero es estúpido: no odio a ninguna gorda por el hecho de estar gorda.

      Dado que, como ya he documentado en el hilo, la prole de mujeres obesas pre-gestantes tiene peor desempeño intelectual en matemáticas y lectura, y es más proclive a malformaciones, ahí encontraríamos un posible motivo biológico por el cual las mujeres obesas estadísticamente resultan menos atractivas.

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  43. La obesidad guarda relación inversa con la longitud de los telómeros:

    https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2805851/

    Nuevamente "healthy at every size" tururú. Añadido al hilo.

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  44. El colegio de farmacéuticos de Coruña nos ha hecho saber, leído en la prensa hoy, que un tercio de los niños gallegos entre 6 y 15 años tienen sobrepeso / obesidad. En otros estándares no, pero en éste nos hemos equiparado de lujo a las demás sociedades occidentales. Biba y vrabo.

    Luego nos comentan cosas sobre cinco comidas diarias, lácteos y no sé qué más que prefiero dejar para otro día. Me interesa el hecho crudo, uno de cada tres. A ellos se les sumarán los que estaban en peso adecuado durante su etapa de crecimiento y que engordarán siendo adultos.

    Bajos niveles de testosterona, incidencia de numerosas enfermedades, menor expectativa vital, trabas laborales, sociales y emocionales, prole con más proclividad a malformaciones y con peor desempeño en matemáticas y lectura .... Cada vez estoy más convencido que a lo largo del presente siglo asistiremos a una bifurcación en nuestra especie, con dificultades y costes de encaje de ambas ramas bifurcadas en una misma civilización. Es una idea a desarrollar en el futuro.

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    1. Sería interesante un artículo centrado en ese tema en concreto, que trate más en profundidad las posibles consecuencias de la deriva que está sufriendo nuestra sociedad por culpa de la primacía del placer aquí y ahora, de la falta de autocontrol, del consumismo exacerbado, y de la adopción de ideologías de aceptación que no conducen a nada salvo a revolcarse felizmente en taras evitables con mínimo esfuerzo personal.

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    2. Estoy convencido de que la vida es ante todo una experiencia mental y que por tanto es necesario el combate mental así como la disciplina mental y la gimnasia mental. Lo digo como Neo y como ciudadano y humano a secas.

      La mesa tiene varias patas. Primeramente, la tendencia mayoritaria a la satisfacción inmediata de los deseos. La cultura está entre otras cosas para diferir esa satisfacción inmediata, que suele ser destructiva. Sin cultura, la mayoría se degrada con las satisfacciones rápidas y queda a merced de una minoría más sabia que difiere las gratificaciones. Está demostrado que diferir la gratificación viene asociado al éxito en la vida.

      Segundo, la novedad de la abundancia. Desde que existen civilizaciones, éstas han manejado la escasez. Antes en el Paleolítico no había escasez, o había pocos casos. Por ejemplo los primeros pobladores americanos que llegaron por Beringia. Mataban un bisonte, aprovechaban apenas nada de él, y seguían hacia el siguiente bisonte. Es con el Neolítico y la explosión demográfica cuando hay que gestionar la escasez. Ahora tenemos una época de abundancia para la que todavía no hemos desarrollado la mentalidad adecuada, no es tan fácil y nos llevará tiempo. Hay que fomentar una cierta cultura de la moderación.

      Tercero, vivimos en una sociedad de consumo que existe porque consumimos y necesita que lo sigamos haciendo, por lo que mediante la publicidad y otros medios intenta exacerbar nuestra apetencia consumista. Estamos bombardeados continuamente y no todos tenemos la misma resiliencia, ni la tenemos todo el rato.

      Cuarto, los Estados-providencia refuerzan su poder gracias a que haya cada vez más gente dependiente. Un Estado-mazmorra, al estilo de los comunistas, era muy ineficaz, porque se imponía a la voluntad de la gente. El Estado-providencia aprovecha la voluntad de dependencia de cada vez más personas que prefieren las ollas de Egipto al imprevisible éxodo, por usar una imagen bíblica.

      Es un tema interesante, sin duda.

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