domingo, 19 de junio de 2016

Libro de los Cien Capítulos, o de la nefasta influencia alemana






Dicho sea sin asomo de germanofobia por mi parte. El pueblo alemán es tan valioso como cualquier otro pueblo europeo, pero no más valioso, como algunos creen.




En algún libro, no recuerdo ahora cuál, el eximio Joaquim Bochaca soltó que Alemania es "el mejor pueblo de Europa". Sic.

No explicaba por qué, pero sí lo afirmaba rotundamente. Tal vez, no sé, pensaba eso porque la mayoría de alemanes se entregó a un lavado de cerebro generalizado entre 1933 y 1945 que terminó en catástrofe. Quién sabe. Lo singular del tema es que en el mundillo identitario español abunda un fuerte complejo de inferioridad patria combinado con una idolatría, que cada día se me hace más molesta, hacia lo alemán, como si realmente creyesen con Bochaca que los demás pueblos de Europa están por debajo de los alemanes.

Como un espejo, ha cundido entre muchos pensadores y creadores de opinión de aquel país que efectivamente eso es así, que ellos son mejores, más avanzados, más ordenados, más serios, más gallardos, más cultos y más todo que los demás pueblos europeos. Esa opinión suele llevar aparejado, por lo general, un propósito de intervención y dominación en los asuntos de pueblos considerados "inferiores" que deberían plegarse a esa supuesta "superioridad germana" e incluso hacer las maletas para dejarles su territorio y sus riquezas. Esa convicción supremacista suele denominarse jingoísmo.

Uno de los primeros en reaccionar contra ese jingoísmo germano fue Juan de Salisbury, obispo de Chartres. Juan alertó en su epistolario que el propósito de los alemanes, mediante el partido gibelino, era enseñorearse de lo europeo, tanto en el aspecto material como en el espiritual, a raíz de los manejos de Federico Barbarroja para conseguir la elección de un antipapa a su gusto, Víctor IV, en 1159. Poco antes, el cronista Odo de Deuil, presente en la Segunda Cruzada (1144-1148) ya había avisado del carácter insoportable y soberbio que según él tenían los alemanes. Cierto antigermanismo nace, pues, desde el siglo XII y va creciendo poco a poco hasta exacerbarse en el siglo XX. Como ejemplo de esa exacerbación presentemos a Theodore Newman Kaufman, un alucinado judío useño que en 1941 autoeditó el panfleto Germany must perish!, según el cual al ser Alemania el germen de tantos conflictos debería ser troceada territorialmente entre sus vecinos y esterilizada su población autóctona.

Tiempo habrá de comentar más al respecto. Lo que sí quiero indicar, y no sé si alguien más se ha dado cuenta, es que posiblemente los libros de más nefasta influencia a nivel europeo e incluso mundial son de origen alemán y escritos por alemanes (y algún austríaco). Veamos ejemplos.


Ejemplo de lavado colectivo de cerebro al pueblo alemán, quema de libros en la Opernplatz de Berlín, año 1933. La relación de Alemania con los libros tal vez haya sido tortuosa en algún momento histórico, pero cierto es que se ocuparon más de escribir libros (y de editarlos: ahí queda Juan Gutenberg como uno de los grandes benefactores de la Humanidad) que de destruirlos.

-El Malleus Maleficarum, obra de 1486 venida de la pluma de dos dominicos alemanes, Heinrich Kramer y Jacob Sprenger (últimamente se piensa que la obra es sólo de Kramer), texto absolutamente fundamental para extender la superstición, la crueldad y el control social por el miedo y la tortura. Altamente contestado por teólogos de todos los puntos de Europa, este infame tocho obtuvo especial predicamento en la misma Alemania, donde la persecución contra las brujas se tomó mucho más a pecho que en otros países europeos. Durante dos siglos fueron torturadas y asesinadas legalmente unas 30000 "brujas" sólo en Alemania, un 40% del total europeo.

-La obra de Lutero, en general. De servo arbitrio, Contra las hordas asesinas y ladronas del campesinado y De los judíos y sus mentiras en particular. El Lutero redactor de las 95 tesis era un agudo reformista, aún católico; el posterior contribuyó, en su agit-prop en contra de las luchas sociales, a generar un tajo profundo en una Europa que desde entonces hasta hoy son dos Europas, fe y razón divididas, materia y espíritu escindidos.

-Las penas del joven Werther (1774) de un joven Goethe. Esta novelita epistolar, que incluye una parte central de poemas pseudo-osiánicos traducidos del inglés para la ocasión por el propio escritor, suscitó una intensa moda hipster entre los aburridos jovenzuelos burguesitos europeos, que se vestían como el protagonista e incluso se suicidaban como él. Sea agradable o no su lectura (también meterse droga puede ser agradable), abrió las puertas a una sobrevaloración inane de la "tontería" adolescente, al suicidio mimético y al fomento de la falta de criterio en lo tocante a las relaciones sentimentales.

-Friedrich Nietzsche prácticamente al completo, quizá con Ecce homo (1888) como bandera. Nietzsche era un pensador aforístico, nada sistemático, gritón e irracionalista. Sin duda fue uno de los autores que abrieron los diques que frenaban a la irracionalidad, permitiéndola entrar en el mundo de las ideas como si fuese un razonamiento lúcido. Su obra necesariamente abrió camino a la de Freud y demás estudiosos que querían una mayor presencia de lo irracional en el pensamiento europeo. Paradójicamente, el progresismo bebe a tragos largos del nietzschismo.

No negaré que, como aforístico, Nietzsche suelta de vez en cuando frases brillantes y poderosas. Pero el resto no hay por dónde cogerlo. Además, el personaje -al igual que prácticamente todos los citados en esta lista- tenía una desmadrada estima de su persona y de su función en el mundo. Era un jingoísta de sí mismo.

-El Capital (1867-1894), en tres partes debidas al trabajo del alemán Karl Marx. A su muerte, la segunda y tercera partes fueron organizadas y sistematizadas por su colaborador el también alemán Friedrich Engels. Se trata de una de las obras intelectuales más influyentes de la historia, hasta tal punto que ha influido a quienes no la han leído o no han pasado de la tercera página, e independientemente de que tenga aciertos parciales el conjunto entero marxista se ha revelado erróneo y contraproducente.

-El secreto de las runas (1902) de Guido von List. Viene a ser la piedra angular del odinismo para burgueses, aderezado con ariosofismo, maguferío, casticismo y fantasía adanista, una especie de "hippismo para fachas" sin el que sería imposible entender cierta sensibilidad new-age posterior, incluido el ecologismo extremo y la Wicca. Su autor, austríaco, entra aquí porque era firme defensor del pangermanismo. Se consideraba a sí mismo germano, y punto. Tuvo una especie de visión interior -el "tercer ojo"- tras una operación de cataratas -operación que le hizo un cirujano educado en el método científico instaurado en la Europa cristiana; curiosamente, no acudió a un chamán a que le escupiera aguardiente en la cara-, visión a partir de la cual creó un supuesto método adivinatorio empleando dieciséis runas que él consideraba primigenias. Varias de ellas serían empleadas después en la simbología de las SS.

-Mitteleuropa (1915) de Friedrich Naumann retoma el concepto homónimo, desarrollado por otros publicistas alemanes desde mediados del siglo XIX, y cristaliza sus ideas-fuerza clave: creación de un gran espacio político-económico en el centro de Europa con capital en Berlín, autarquía continental y pangermanismo exclusivista, con expansión demográfica de la etnia alemana hacia el Este a costa de los pueblos eslavos. 

-Mi lucha (1925) del austríaco pangermano Adolf Hitler. Se trata de un batiburrillo que básicamente populariza las tesis mittleuropeístas de Naumann y compañía. A pesar de haber dado un golpe de Estado en su país de acogida -el Putsch de Múnich en noviembre de 1923-, Hitler fue condenado por los meapilas de Weimar a unos ridículos cinco años de prisión, de los que cumplió nueve meses durante los cuales redactó el libro en cuestión. Tras el ascenso de Hitler al poder, el libro obtuvo tal difusión que sus derechos de autor le hicieron millonario (poca gente sabe que Hitler murió forrado, y no sólo por esos derechos de autor). Nada voy a añadir que no se sepa.

-La obra de los filósofos y sociólogos de la Escuela de Fráncfort. Se suele comentar que la mayoría de los autores de esa escuela de pensamiento eran judíos; ahora bien nadie dice que todos, todos, eran -y son- alemanes y empapados de cultura alemana. A pesar de las beneméritas intenciones de los autores, su obra -a menudo mal leída y distorsionada- ha sido empleada como ariete contra las creencias más arraigadas de las sociedades occidentales, sin ofrecer unas alternativas realmente eficaces. Participan, creo yo, en el proceso de descomposición de la vida intelectual europea.


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Federico I Barbarroja fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico desde 1155 hasta 1190, año de su muerte, ahogado en el río Saleph durante la III Cruzada. Si como personaje histórico es interesantísimo, lo más notable para el caso que nos viene es que ha quedado en el inconsciente popular como uno de esos "monarcas durmientes" providenciales, generalmente pelirrojos de quienes se espera que regresen en el momento propicio para liderar las tropas del Bien. Similar culto han recibido Arturo Pendragón y Gengis Jan.

Durante la primera mitad del segundo milenio el Reich Antiguo vivía en hervor de contestación social, al igual que otros territorios europeos (en Galicia tuvimos a los Irmandiños, por ejemplo). Florecían sectas gnósticas de contenido cada vez más comunista y revolucionario, caracterizadas por su anticlericalismo feroz, por su antisemitismo, por su sentido de la propiedad comunal como los primeros cristianos y por su esperanza en que Federico regresase un día, despertando de su sueño en un túmulo (la montaña Kyffhäuser), haciendo las veces de la segunda venida de Jesucristo, para crear un Reich próspero y edénico con una duración de mil años.


Federico Barbarroja, en un célebre retrato.

Cuando comencé a hablar de californismo, lo consideraba una derivación satánica del capitalismo. No obstante, a estas alturas debo decir que el californismo es un satanismo previo al capitalismo, que hunde sus raíces en el gnosticismo de la Antigüedad. Los soviéticos tuvieron un protocalifornismo, con su transhumanismo propio (que arrancaría con el proyecto de reanimación de la momia de Lenin). Hay ya rasgos protocalifornistas en esas sectas gnósticas, que sirvieron de soporte al primer protestantismo y que llevaron a episodios de guerra abierta, como la revuelta de los anabaptistas en Münster (1534-1535).

Eso ha supuesto para mí una sorpresa memorable. El californismo no sería tanto una cosmovisión de nuevo cuño al calor de la tecnofilia y del progresismo sino el arraigo en la Costa Oeste useña de un gnosticismo satánico que tiene como mínimo dos milenios de existencia, si no más, y cuyo objetivo último es hacer del hombre un dios, o al menos la promesa de hacerlo, prestando sus oídos a la Serpiente del Edén. La tecnología y el progresismo serían sus nuevos instrumentos de dominación.

En ese marco ideológico milenarista, adventista, comunista, autodeificante y violento, en el que se pueden rastrear precedentes de las doctrinas del Superhombre nietzscheano y del nacionalsocialismo, se inserta uno de los textos más extraordinarios a que he podido tener acceso últimamente, y que muy poca gente en España conoce: es el Libro de los Cien Capítulos, escrito hacia 1510 por un personaje anónimo, un alemán seguramente alsaciano a quien el filólogo Herman Haupt -descubridor del manuscrito- llamó "el Revolucionario del Alto Rin", y que dedica el texto al emperador Maximiliano I.

-El texto del Revolucionario es impresionante. En él está todo. Es un manifiesto comunista en toda regla. Según el Revolucionario, el cambio social hacia el paraíso en la Tierra no es pacífico ni reformista, sino radicalmente violento.

-La revolución será realizada mediante la guerra contra los malvados y las sanguijuelas que explotan al pueblo. 

-Optimismo antropológico. Existe una hermandad natural entre humanos, y cada hombre es en sí por naturaleza bueno y noble.

-En función de ello, la soberanía debe ser popular. Del pueblo emanan los poderes del Estado.

-Ahora bien, el pueblo necesita un Führer que le guíe en la batalla contra el mal, contra el clero y contra la propiedad privada. Ese Führer sería Federico Barbarroja redivivo, el emperador que aplastará Babilonia y creará una monarquía universal perfecta.

-Ese guía será llamado Emperador de la Selva Negra.

-Para vencer en la guerra ese emperador formaría unas proto-SS de hombres puros, una fuerza de choque invencible llamada Männerbund de la Cruz Amarilla. Esa hermandad también velaría por las viudas y los huérfanos (germen de un Estado social).

-Esa guerra estaría próxima. El Revolucionario anuncia que pronto se beberá sangre y no vino.

-El pueblo perfecto es el pueblo germano antiguo, previo a la influencia católica romana. De ese pueblo germano debe nacer el Salvador. Así, Federico Barbarroja debería renacer en algún lugar de Alsacia. Mediante el emperador el mundo se "germanizaría" y con ello se haría mucho mejor, más justo y más perfecto.

-El realidad el Pueblo Elegido no es el judío, sino el alemán, como pueblo descendiente de Jafet. Jingoísmo germano: los alemanes "dominaron el mundo una vez" y volverán a hacerlo, "aún con más poder". El Revolucionario se refiere a las dinastías germánicas que habían dominado Italia (durante siglos desde la decadencia del Imperio Romano), habitada ésta por un pueblo de siervos que se establecieron en la Península Itálica tras ser expulsados por los alemanes.

-Adán y Eva eran germanos étnicos y hablaban alemán (los demás idiomas, incluido el hebreo, nacerán como castigo por la Torre de Babel). Su pureza étnica se mantiene hasta Jafet, mientras que Cam y Sem pecan y se mezclan. La tribu germana de Jafet deja Oriente y se establece en Alsacia, siendo los antiguos germanos sus descendientes. Ese pueblo vivirá en perfección y armonía hasta la llegada de Roma y el catolicismo.

-Globalización. Un pastor, un rebaño, una fe para todo el mundo.

-La capital de esa fe mundial debería trasladarse de Roma a Tréveris (curiosamente Marx nació en esa ciudad).

-Identificación del cristianismo con el germanismo. Se suprime del cristianismo su raíz judía. Los antiguos germanos vivían un cristianismo natural, de lo cual se colige que Cristo es un dios indoeuropeo que sólo por error se asoció a un pueblo semítico (para mi sorpresa, esa tesis tiene puntos en común con este artículo mío). Cosmovisión salvífica pangermana y racialista en estado puro.

-La inspiración del Revolucionario viene de las alturas. Declara que esa inspiración le es infundida por una visita del Arcángel Miguel.

-Las diferencias entre ricos y pobres, así como las propiedades privadas, serán absolutamente erradicadas. Comenzará una era de virtud en el mundo.

-El clero será destruido, a un ritmo de dos mil trescientos sacerdotes y monjes cada día. También serán masacrados los prestamistas, los abogados y los funcionarios corruptos.

-La historia se rige por ciclos, que están escritos en las estrellas, en la precesión de los astros. Cada ciclo oscila entre 500 y 1000 años de duración. Tras el Reich de los Mil Años, los astros (una vez pasada una inevitable Parusía de dolor, sangre y cataclismos) anunciarán la llegada de la Edad Dorada.


Marxismo, nazismo y californismo ya están, en estado embrionario, en este asombroso Libro de los Cien Capítulos que demuestra que el mesianismo comunista no tiene, como generalmente se piensa, una raíz semítica sino indoeuropea e inspirada en el arquetipo indoeuropeo del Emperador Durmiente que espera en el kurgán el momento para dar la batalla definitiva.

Recomiendo a los lectores que se empapen más sobre la época del Reich Antiguo, muy desconocida entre nosotros, y fascinante.




19 comentarios:

  1. Donde has conseguido el libro que comentas de los 100 capítulos? Online sólo he encontrado una versión en alemán

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    1. Había un pdf en inglés, fue el que leí yo dos meses atrás pero ya no lo he vuelto a encontrar, si lo llego a saber .... , sí he visto una versión alemana que parece el escaneado de un facsímil.

      ¿Alguien ha dado con los textos de las profecías del monje Hermann y del Gameleon? Independientemente de su historicidad o no, parece que irían en la misma línea que la obra del Revolucionario.


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  2. Te has dejado a Hegel, padre del comunismo (Marx) y el nazismo (Nietzsche). Ambos autores influyeron decisivamente a la Escuela de Frankfurt. Otro autor nefasto es el proto progre Kant. El idealismo alemán lo es en general.

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    1. La tremendamente desastrosa influencia de Hegel en el zeitgeist actual es ignorada olímpicamente. Punto por recordarlo.

      Destaco al filósofo argentino Mario Bunge como el mayor detractor de Hegel y el posmodernismo en general. En su obra es patente la influencia de la filosofía aristotélica y la medieval. Por esto creo que será del agrado de nuestro hospedador y de sus lectores frecuentes. Tal vez hayan críticas a su ateísmo y su socialismo utópico, pero aún así es muy buena lectura.

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    2. Hola, había pensado en Hegel para la lista pero al final no le incluí porque su influencia es más bien indirecta, es un pensador que influye en otros pensadores que a su vez son ya influyentes en un estrato más amplio, el de los "hacedores". La lista que puse va de libros que no necesitan cocinarse, un toque de microondas y ya se pueden deglutir.

      De Kant no me acuerdo mucho, de su noción de jurisprudencia y poco más, en general me parecen autores espectacularmente aburridos. Un pico y una pala les daba yo XD

      En cuanto pueda responderé a lo demás. ¡Salud! y muchas gracias por participar.

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  3. Hola, un saludo Hombre-Lupa

    precisamente hace poco estuve leyendo un libro del filósofo catalán Jaime Balmes "Cartas a un escéptico en materia de religión", en la que critica a la filosofía alemana de la época ( el idealismo alemán tan en boga en el siglo XIX) a la que considera sobrevalorada y muy perniciosa, en concreto critica a Hegel al que considera que resucitó el sistema panteísta del filósofo de origen judío sefardí Bento Espinosa (mas conocido como Spinoza).

    Alemania ha sido fundamental para entender la historia y la cultura de Europa en el siglo XIX y principios del XX, no se si fue Julián Marías quien dijo que a Alemania le debemos lo mejor de la cultura Europea desde 1780 a 1930, es evidente que si les debemos lo mejor, también le debemos las mayores aberraciones del modernismo.

    Hablando de sectas místico revolucionarias alemanas habría que añadir a los famosos Iluminados de Baviera de Adam Weishaupt, creo que Ibn Asad hablaba de ellos en alguno de sus libros, mucha gente ha oído hablar de los famosos "Illuminati" sobre los cuales muchos magufos han desvariado a placer, pero estos "Illuminati de Baviera" parece ser que si que existieron y que su realidad histórica es incuestionable.

    Por cierto la inventora de la teosofía la famosa Madame Blavatsky creo que era hija de alemán, disculpadame si me equivoco porque estoy hablando de memoria pero creo recordar que así es.

    Menéndez Pelayo, al referirse a la Reforma protestante y Lutero, hablaba de una especie de odio subterráneo de la raza germánica hacia Roma y hacia la latinidad, en todo caso no debe ser casual que las dos provincias mas importantes del Imperio Romano, Italia e Hispania fueran aquellas en que más arraigó la Contrarreforma, y que precisamente la Reforma Protestante partiera de lo que fue la antigüa Germania, un territorio hostil a la romanización.

    También leyendo hace poco a Emil Cioran decía que el siglo XX tenía que haber sido alemán lo mismo que el siglo XVIII fue francés, pero que los alemanes se equivocaron dejando salir a flote sus instintos tribales y el resultado fue entregarle Europa en bandeja a América y a Rusia, y cuyas consecuencias aún tenemos que lamentar.

    También hablaba Baltasar Gracián de los alemanes allá por el siglo XVII diciendo algo así como que "un alemán tenía el doble del cuerpo de un español pero ni medio corazón", y creo recordar que también los consideraba los hombres más grandes de Europa o en quizás aspirantes a serlo. En todo caso, como muchas veces ha dicho Hombre-Lupa en su blog Alemania es el centro neurálgico de Europa, para bien y para mal, en los siglos XIX y principios del XX los alemanes fueron los que más batallaron por hundir la vieja civilización cristiana Europea con el hegelianismo, el marxismo y en el siglo XX la Escuela de Frankfurt y no olvidemos la labor de sus teólogos, como Rähner en el Concilio Vaticano II, ¿quizá tenía razón Menenedez Pelayo y los descendientes de los germanos llevan en la sangre la destrucción de los herederos de Roma?, ¿y que han ofrecido en su lugar?, ya hemos visto lo que ofrecían en el nazismo que no deja de ser una eclosión de toda esa corriente subterránea que anegaba las venas de Germania desde hacía siglos, tan mística como revolucionaria, en todo caso, fracasaron, y con su fracaso se cerró el telón de Europa.

    un saludo

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    1. Hola, creo recordar los pasajes de Balmes, en efecto ese idealismo fue infumable. Otro resucitador del panteísmo, más directo en sus intenciones, fue el también alemán Krause (él lo llamaba "panenteísmo" o algo parecido), más o menos por la misma época. Su influencia con el correr del tiempo resultó ser mayor en España que en Alemania.

      Sí, vamos, lo de los Illuminati es indiscutible, lo que pasa es que unos cuantos sensacionalistas los han sacado de tiesto. Weishaupt era efectivamente alemán (alguien intenta últimamente hacerle pasar por judío, en fin, lo de siempre, esas chorradas ya no se las cree nadie) y un utopista de la época, que soñaba con la creación de una élite de "sabios" más o menos por la misma época en que la masonería empezaba a diseñarla en la realidad. Complicado saber hasta qué punto influyó en ellos.

      Cierto, la Blavatsky era medio alemana, aunque su obra es bastante "internacionalista", por decirlo así. Con todo, dio alas a los ariosofistas.

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    2. Tambien Lidia Osipova (rusa anticomunista que conocio tanto a españoles como a los alemanes) en su diario afirma lo mismo...

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    3. De su diario sólo conozco lo que alude a nuestros divisionarios, que la decepcionaron por su porte excesivamente cañí (eso dice, al menos), pero que eran cálidos y empáticos con el pueblo, como nos consta por más fuentes.

      Los alemanes, al contrario, iban con el coco totalmente lavado y su comportamiento fue de odiosa brutalidad con el pueblo eslavo. Hay anécdotas de españoles hostiándoles al ver las cosas que hacían.

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  4. Te interesará este libro:

    "El libro más peligroso: La Germania de Tácito, del imperio romano al Tercer Reich", de Christopher B. Krebs.

    El hippismo es una emanación del movimiento Volkisch. En "La Edad de la Nada" se habla de los hippies de Ascona y su relación con Nietzsche y las corrientes Volkisch que alumbraron el nazismo (capítulo descargable):
    http://www.planetadelibros.com/libro-la-edad-de-la-nada/167884

    Hay que investigar también la relación de Nietzsche con el gnosticismo.

    Los alemanes acusaban a los judíos de haber destruido la civilización occidental, pero en realidad fueron ellos, los alemanes. No hay idea perniciosa que no provenga de Alemania. Ellos destruyeron la Filosofía, con Kant y con Hegel. Marx y Freud podrían tener raíces judías, pero no creían en la religión judía y eran esencialmente alemanes. Su espíritu subversivo viene de su parte alemana.

    Los rusos también funcionan como los alemanes. Echan a los judíos las culpas de sus propias miserias. Ambos pueblos tienen muy desarrollado el mecanismo del chivo expiatorio.

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    1. Gracias por la recomendación, me la apunto.

      Me alegra no ser el único que encuentra asfixiante la germanofilia imperante en determinados ambientes (¡antes era peor!, la intelectualidad española siempre anduvo algo desorientada). Freud, al igual que Krause o que Fichte o que el propio Hegel, efectivamente pudo haber entrado. Lo que pasa es que Freud fue pionero en suscitar el interés por el mundo de la psique a un nivel más amplio. Sus errores fueron "necesarios", por decirlo así, aunque sólo fuera para generar opuestos.

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  5. @Hombre-Lupa:

    ¿Brexit o Bremain? ¿Qué opinas?

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    1. Si el Brexit supone el principio del fin de esa cosa llamada UE, que salga. De todas maneras nunca han estado lo que se dice dentro. La geografía y el alma de un país se imponen a lo demás.

      Eso sí, sale muy cambiada respecto de cómo entró, con un alcalde musulmán de una capital que (John Cleese dixit) ya no es inglesa.

      La salida de Alemania no es posible. Alemania va a estar ahí en el centro, intentando capitanear todos los procesos de unificación. La retórica paneuropeísta de hoy procede de la primera mitad de los años cuarenta, y me veo en condiciones de demostrarlo. Hay que contar con Alemania, es inevitable.

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  6. En lo que a Jingoismo respecta, me parece a mi que los franceses con su "grandeur" y demas hierbas se llevan la copa. Aunque eso si: alemanes y franceses siempre han competido cabeza a cabeza por el primer puesto...

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  7. Blavatsky tenía un padre de origen alemán, pero era rusa y trabajó para Rusia. No hay que olvidar que fueron teósofos al servicio del Estado ruso los que elaboraron el fraude de los Protocolos. Las subnormalidades de Blavatsky también influyeron en el ocultismo nazi. La teosofía es uno de los muchos reciclajes que ha intentado el gnosticismo.

    También es muy importante la influencia de rusos emigrados en el antisemitismo de entreguerras. Hay un libro inglés dedicado específicamente al tema. Pero esto se puede percibir, por ejemplo, en el panfleto "Israel manda" publicado por el Duque de la Victoria en los años 30, que se aleja del antisemitismo que había sido tradicional en ambientes católicos -el autor es un monárquico de la CEDA- para adentrarse en el terreno del racismo nazi. Del panfleto se puede concluir que toda esa propaganda antisemita viene de Rusia y de Alemania.

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  8. Hola, veo que vas a hacer un articulo sobre el antieslavismo. Aquí hay un articulo interesante que desmonta el mito

    http://renacereuropeo.blogspot.com.es/2016/06/el-mito-de-la-eslavofobia.html

    Quizá deberías leerlo o al menos usarlo de base para tu articulo sobre los eslavos.

    Un saludo.

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    1. La venda antes de la herida. Por otro lado, en ese texto no hay nada aprovechable como base para ningún tipo de argumentación.

      En ese blog se han plagiado artículos míos, uno de ellos entero con mínimos cambios ("Por qué soy cristocéntrico": él lo llama "El César que vendrá"), de igual manera que me consta que ha hecho lo propio con el trabajo de otros blogueros (entre ellos el mismo Nordic Thunder). Ese chaval pretende convertirse en vocero ideológico pero más bien parece, como diría Antonio Luque, ventrílocuo de sí mismo. Joder, he visto copiados letra a letra párrafos míos de cuando me entraban diarreas mentales en el foro de VNN. Tendré que dedicarle una foto, o algo. Realmente lamentable. Que se dedique a otra cosa. La gente prefiere el original (es decir, el colega NT y yo, sin ir más lejos, quienes sí somos originales) al refrito.

      Estoy viendo que hace unos días ha fusilado mi artículo "Zoroastrismo en el tiempo: todos los fuegos el fuego" en su "El eterno fuego", y lo está haciendo pasar como de .... ¡¡¡Guillaume Faye!!! Ese chaval tiene que hacérselo mirar. Lastimoso.

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  9. los ingleses han sido mas agresivos con otros pueblos( no europeos principalmente) y el reino unido ha sido cuna del sistema economico actual. No voy a decir que todos los ingleses son malas personas, pero su actuar como imperio le ha valido la muerte a muchos. De hecho creo que cualquier pueblo con pretensiones de imperio va a termiar comentiendo imperialidades.

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    1. No hay pueblos santos y puros, tío. Los ingleses han tenido las suyas como nosotros hemos tenido las nuestras (hemos mantenido la esclavitud mucho tiempo más que ellos, por ejemplo, y no para bienestar del pueblo precisamente sino de unos pocos, los "israelitas de la cristiandad").

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